Trabajadores de los ferrocarriles británicos durante una protesta este sábado. / t. salci / afp

Las huelgas ahogan Reino Unido

Empleados de distintos sectores públicos y privados reclaman subidas salariales en línea con la inflación

LOURDES GÓMEZ Londres

La huelga del personal del sector ferroviario del Reino Unido, que paralizó la casi totalidad del transporte por tren más allá de las tres jornadas de paro convocadas esta semana, es el preámbulo de un anunciado «verano de descontento». Lo es también de un probable otoño agrio, con disputas laborales en el sector público y en cruciales compañías del ámbito privado, desde abogados criminalistas a la compañía aérea British Airways y los empleados del servicio postal.

El Gobierno de Boris Johnson afronta el doble desafío de una inflación disparada y la escasez de mano de obra que crece a consecuencia de la pandemia del coronavirus y la legislación migratoria tras el 'brexit'. En el pulso entre ambas fuerzas contradictorias, el primer ministro defiende incrementos salariales del 3%, aunque comprende, según dijo este sábado, «la frustración de la gente» ante el alto coste de la vida. «La gente maldice cada vez que llena el depósito de sus coches», comentó el 'premier' a la cadena de televisión Sky desde Kigali, capital de Ruanda y sede de la cumbre de jefes de Gobierno de la Commonwealth.

La tasa de inflación superó el 9% en mayo y rondará en torno al 11% para final del año, de acuerdo con la última proyección del Banco de Inglaterra. Por otro lado, el mercado laboral ha caído en un agujero sin precedentes, con 1,3 millones de puestos vacantes en los tres meses hasta mayo de 2022, medio millón más de los registrados en el mismo periodo del ejercicio anterior. Se ha desatado, por tanto, una pugna entre la necesidad de contener las fuerzas inflacionistas y la opción de mejorar las condiciones laborales para retener a los empleados y atraer nuevos profesionales.

Jornadas de paro

El primer asalto se juega en la industria del transporte. El principal sindicato del sector ferroviario, RMT, paralizó el 80% de los servicios con tres jornadas de paro -lunes, jueves y sábado- aunque el impacto de la acción sindical se sintió toda la semana.

Reivindica para sus 40.000 afiliados con puestos en las compañías privadas de ferrocarril y el ente público que gestiona las vías del tren un incremento de sueldo en torno al 7%, mejores condiciones laborales y garantías de que no habrá despidos forzados como consecuencia de los programas de modernización que exige el Ejecutivo. «Aún queda un trecho largo en esta disputa», según señaló este sábado su secretario general, Mick Lynch.

No es el único sindicato que se prepara a un duelo prolongado. Los empleados del Metro de Londres paralizaron el servicio el martes y votaron a favor de prolongar la acción sindical por sus pensiones y contra los despidos forzados. A su vez, personal de tierra de la aerolínea British Airways en Heathrow aprobó ir al paro en fechas todavía sin anunciar de julio o agosto. La huelga podría extenderse a ingenieros con puestos en Gatwick y otros aeropuertos.