El primer ministro británico, Boris Johnson, este viernes, en Downing Street. / AFP

Otro escándalo sexual sacude al Gobierno de Boris Johnson

Chris Pincher, subjefe de disciplina en Westminster, es suspendido del grupo parlamentario conservador

LOURDES GÓMEZ Londres

El primer ministro británico, Boris Johnson, ha perdido a uno de sus más fieles diputados en un nuevo incidente de acoso o conducta sexual inapropiada que sacude a su Gobierno y al Partido conservador. Chris Pincher, soltero de 52 años, ha sido suspendido del grupo parlamentario mientras se investigan sendas acusaciones de que intentó manosear a dos colegas en una velada etílica en el Club Carlton, la elitista sociedad del barrio de St James que se fundó en el siglo XIX como foro de contactos y reuniones de los tories. Es el quinto legislador conservador que afronta alegaciones de conducta indebida en lo que va de año.

Pincher dimitió la noche anterior de su alto cargo en la oficina de disciplina parlamentaria, pero aun retenía la confianza de Johnson hasta la tarde del viernes. Downing Street quiso dar por cerrado el incidente sin precipitar nuevas bajas en sus bancadas por otro escándalo de la bautizada «peste sexual» política. La popularidad de Johnson sigue bajo mínimos a consecuencia de las fiestas ilegales durante la pandemia del coronavirus y la semana pasada el electorado boicoteó a los candidatos tories en dos elecciones parciales provocadas, precisamente, por la dimisión de un diputado que veía porno en su móvil desde su escaño en la Cámara de los Comunes y de otro colega de bancada que cumple pena en prisión por molestar a un menor de 15 años.

Johnson cedió finalmente a la presión y dio luz verde a la suspensión del hasta ayer vicejefe de los 'whips', los responsables de imponer la disciplina en los Comunes. «Bebí demasiado anoche y me avergoncé a mí mismo y a otras personas… y por eso me disculpo ante ti y ante los afectados», escribió Pincher al primer ministro en su carta de dimisión, que se difundió tras desvelarse las alegaciones de acoso sexual en el tabloide 'The Sun'.

Es la segunda vez que el humillado diputado dimite de un cargo político debido a su conducta sexual. En 2017, dejó el puesto cuando un activista tory y remero olímpico, Alex Story, le acusó de insinuación sensual y chantaje emocional. La alegación quedó finalmente en nada, pero las sospechas sobre una aparente tendencia a actuar fuera de tono y medida con otros varones nunca se despejaron en el ambiente de Westminster. La plataforma Político sostenía este viernes que Downing Street estaba al corriente de las supuestas faltas en la personalidad de Pincher antes de confiarle el importante papel de adjunto en el control del grupo parlamentario conservador.

La oposición ha criticado la demora de Johnson en sancionar a su fiel colaborador. Pincher apoya su trayectoria política desde que optó electoralmente por la alcaldía de Londres, en 2012, y este año dirigió la campaña «salvemos a Boris» que tuvo éxito, al menos hasta la fecha, en mantener al primer ministro en Downing Street durante la continua marejada del 'partygate'.