Calcetines con la imagen de algunos candidatos a las elecciones francesas. / Reuters

Elecciones presidenciales francesas: una campaña eclipsada por la guerra de Ucrania

El presidente saliente Emmanuel Macron se ha negado a debatir con sus contrincantes antes de la primera vuelta

BEATRIZ JUEZ Corresponsal en París

La campaña electoral para las elecciones presidenciales francesas se ha visto eclipsada por la guerra de Ucrania. Los franceses acuden este domingo a las urnas para votar en la primera vuelta de los comicios con una sensación de que no ha habido una verdadera campaña electoral.

El presidente saliente Emmanuel Macron se ha negado a debatir con sus contrincantes antes de la primera vuelta, argumentando que sus antecesores en el puesto tampoco lo hicieron cuando se presentaron a la reelección. Aunque ha habido mítines y desplazamientos electorales de los candidatos por todo el país, gran parte de esta campaña descafeinada se ha desarrollado en los medios de comunicación o en las redes sociales.

Más allá de la guerra de Ucrania, los candidatos han tratado de imponer en la campaña otros temas, con más o menos éxito. A pocos días de la primera vuelta, el 67% de los franceses se dicen interesados en la campaña y por lo que dicen los candidatos. Estos son los principales temas de esta campaña atípica:

La guerra de Ucrania

La guerra de Ucrania ha acaparado la atención de los medios y los políticos franceses y ha hecho que la campaña electoral pase a un segundo plano. Macron ha tenido un papel destacado al tratar de mediar entre el presidente ruso Vladimir Putin y el presidente ucraniano Volodímir Zelenski. Su papel de presidente en tiempos de guerra hizo que subiera varios puntos en los sondeos cuando estalló el conflicto, aunque este efecto se ha ido diluyendo con el paso del tiempo.

Los candidatos, que en el pasado habían sido más prorrusos como el izquierdista Jean-Luc Mélenchon o los candidatos de extrema derecha Éric Zemmour y Marine Le Pen, se han visto obligados a reajustar sus posiciones con el estallido del conflicto, sobre todo tras la matanza de civiles ucranianos en Bucha.

Pérdida de poder adquisitivo

La pérdida de poder adquisitivo es la cuestión que más preocupa a los franceses y es uno de los temas estrella de esta campaña electoral. Los candidatos prometen que si son elegidos presidentes aumentarán el salario mínimo interprofesional, bajarán las cotizaciones sociales o darán más ayudas a los jóvenes.

Inmigración

La inmigración es uno de los temas preferidos de la extrema derecha. Le Pen ha prometido un referéndum sobre su programa de inmigración si gana los comicios.

El ultra Zemmour ha anunciado que si es elegido presidente creará «un ministerio de la Remigración», encargado de la expulsión a sus países de origen de inmigrantes sin papeles y delincuentes extranjeros.

La candidata conservadora Valérie Pécresse quiere instaurar cuotas anuales de inmigración, mientras que desde la izquierda varios candidatos prometen regularizar a los sin papeles.

Fronteras

Los candidatos de la derecha y la extrema derecha prometen que controlarán las fronteras y lucharán contra la inmigración ilegal, mejor de lo que lo ha hecho Macron en este quinquenio.

Macron quiere reformar el espacio Schengen para garantizar a la vez «la libre circulación de personas en toda seguridad» y «proteger las fronteras exteriores de la UE». También pide más recursos para Frontex, la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas. Y quiere establecer «un mecanismo de apoyo de urgencia» en las fronteras exteriores de la UE en caso de crisis.

Jubilación

La crisis sanitaria obligó a Macron a aparcar la reforma pensiones que tenía previsto realizar. Los candidatos se muestran divididos sobre cuál debe ser la edad de la jubilación. Mientras algunos candidatos, como Mélenchon quieren que los franceses puedan jubilarse a los 60 años, otros, como la socialista Anne Hidalgo, apuestan por mantener la edad de jubilación actual (62 años), mientras que Macron y Pécresse propone retrasarla a los 65 años.

Seguridad ciudadana

La seguridad ciudadana es otro de los temas preferidos de la derecha y la extrema derecha, que acusan a Macron de no haber hecho nada ante el aumento de la delincuencia y la criminalidad. La candidata conservadora Valérie Pécresse ha prometido que si es elegida presidenta sacará «la Kärcher (limpiadora a presión) del sótano» para «limpiar los barrios» de delincuentes y traficantes de drogas.

Energía nuclear

El debate sobre el futuro de la energía nuclear en Francia divide a los candidatos. Macron, Pécresse, Le Pen y Zemmour quieren relanzar el programa nuclear y construir más reactores en Francia, mientras que desde el partido ecologista y desde la izquierda los candidatos apuestan por impulsar las renovables y salir progresivamente de lo nuclear, que actualmente produce en torno al 70 % de la generación de electricidad en Francia.

Europa

El europeísta Macron fue muy criticado por la oposición por colocar en solitario una bandera europea bajo el Arco de Triunfo para dar en enero el pistoletazo de salida a la presidencia francesa de turno del Consejo de la Unión Europea y no colocar una bandera francesa.

Los candidatos más euroescépticos han moderado en estas elecciones sus propuestas contra Bruselas. Por ejemplo, Le Pen ha abandonado sus propuestas de salir de la UE y del euro, que defendía hace cinco años.