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Una familia karabají de origen armenio llega a la ciudad de Kornidzor para buscar refugio. EFE

La autoproclamada república de Nagorno Karabaj quedará disuelta el 1 de enero

El enclave separatista será integrado de forma definitiva en el territorio de Azerbaiyán mientras se produce un éxodo total de la población de origen armenio

Rafael M. Mañueco

Corresponsal. Moscú

Jueves, 28 de septiembre 2023, 09:23

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El jefe del Gobierno de la Administración separatista, Samvel Shajramanián, promulgó este jueves un decreto dando por disuelta la autoproclamada República de Nagorno Karabaj a partir del 1 de enero de 2024. El documento firmado por el máximo responsable de los armenios karabajíes establece la «disolución de todas las instituciones y organizaciones gubernamentales» bajo su subordinación. A partir del próximo año, «la República de Nagorno Karabaj (Artsaj) dejará de existir».

«La población de Nagorno Karabaj, incluida la que se encuentra fuera de la república, después de la entrada en vigor del presente decreto, debe familiarizarse con las condiciones de reintegración presentadas por la República de Azerbaiyán para poder tomar una decisión independiente e individual de cara al futuro sobre la posibilidad de permanecer o no en Nagorno Karabaj», se señala en la orden.

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Coincidiendo con esta medida, David Babarián, uno de los asesores de la Administración karabají, se entregó este jueves a las autoridades azerbaiyanas, quienes anunciaron que el empresario y antiguo primer ministro del enclave, Rubén Vardanián, detenido el miércoles por fuerzas de Bakú cuando intentaba pasar a Armenia a través del corredor de Lachín junto con miles de desplazados, ha sido acusado de «financiar el terrorismo» y será juzgado en Azerbaiyán.

La disolución de Nagorno Karabaj como ente al margen de Azerbaiyán, en cuyo territorio se encuentra y que la comunidad internacional así reconoce, parece uno de los resultados lógicos de las negociaciones que actualmente llevan a cabo los dirigentes separatistas con representantes azerbaiyanos.

Ofensiva decisiva

El pasado 19 de septiembre el ejército azerbaiyano lanzó una ofensiva para recuperar la parte de Nagorno Karabaj que no puso bajo su control durante la guerra de hace tres años. La operación duró veinticuatro horas y acabó con la rendición de los karabajíes, cuyos grupos armados tuvieron que deponer las armas. Inmediatamente después comenzaron las conversaciones para determinar el encaje de la población del enclave en el Estado de Azerbaiyán.

La ONU, Estados Unidos y la Unión Europea promueven misiones internacionales de ayuda a los desplazados

Mientras tanto, la crisis humanitaria como consecuencia de la avalancha de refugiados se agudiza. El primer ministro armenio, Nikol Pashinián, cree que «en los próximos días no quedarán ya armenios en Nagorno Karabaj» y responsabilizó de ello a Azerbaiyán, a cuyos dirigentes acusó de estar llevando a cabo una «limpieza étnica». La portavoz del Gobierno de Ereván, Nazeli Bagdasarián, informó en un comunicado que hasta ahora son ya unos 70.000 los «desplazados forzosos» que han entrado en Armenia procedentes del enclave, en donde había 120.000 habitantes antes de esta última ofensiva azerbaiyana.

Según Bagdasarián, «aquellos que no tienen un lugar de residencia fijo están recibiendo alojamiento adecuado por parte de las autoridades, pero el análisis de las necesidades de apoyo continúa», dando a entender que todavía hay muchos cabos sueltos en la operación de atender a los recién llegados. De esta tarea se encarga el ministro de Asuntos Sociales, Narek Mkrtchián, a través de una plataforma destinada a determinar las necesidades inmediatas de los desplazados.

Escasez de alimentos

Pero la situación en la ciudad armenia de Goris, situada junto a la frontera, tras atravesar el corredor de Lachín, es ya desesperante ante la inmensa avalancha de gente que está llegando desde Nagorno Karabaj. No sólo no hay alojamiento en los hoteles y el que ofrecen las autoridades en centros de acogida es escaso, sino que están empezando a faltar la comida y los medicamentos.

La ministra de Educación, Zhanna Andreasián, deploró el miércoles que el número de menores de edad desplazados es «muy grande», según sus cálculos, como un tercio del total. La ONU, Estados Unidos y la Unión Europea están promoviendo misiones internacionales para ayudar a Armenia a hacer frente a esta crítica situación mientras Azerbaiyán insiste en que la población karabají puede quedarse en el enclave con garantías de que sus derechos serán respetados.

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