Vigilancia policial en una de las vistas del juicio por los atentados de 2015 en París. / efe

«No soy un asesino», clama el único superviviente de los comandos que atentaron en París

Salah Abdeslam reconoce «errores» a la espera de conocer este miércoles la sentencia del juicio por los ataques terroristas de noviembre de 2015

BEATRIZ JUEZ París

El juicio de los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París y Saint-Denis, en los que murieron 130 personas y 350 resultaron heridas, ha quedado este lunes visto para sentencia, después de 148 días de audiencia. El veredicto del macrojuicio, que comenzó el 8 de septiembre de 2021, se espera este miércoles.

Trece de los catorce acusados presentes -seis son juzgados en rebeldía- tomaron hoy por última vez la palabra en el tribunal especial de París que les juzga. La Fiscalía ha solicitado penas que van desde los cinco años de prisión a la cadena perpetua para los procesados, presuntamente implicados, en mayor o menor medida, en los ataques.

«Reconozco que no he sido perfecto. He cometido errores, es cierto, pero no soy un asesino. Si me condenan por asesinato, cometerán una injusticia», ha asegurado Salah Abdeslam, el único superviviente de los comandos terroristas que atentaron en París. La Fiscalía pide que sea condenado a cadena perpetua sin reducción de pena.

Abdeslam considera que, sea cual sea la sentencia, la opinión pública ya le ha condenado de antemano. «Para la opinión pública estaba en las terrazas con un kalashnikov, o estaba en el Bataclan disparando a la gente. Pero usted, señor presidente (del tribunal), sabe que la verdad es que hice lo contrario», recordó el acusado en su alegato final.

El yihadista, de 32 años, formaba parte de los comandos terroristas del 13N, pero, en el último momento, se arrepintió y no activó su cinturón de explosivos. Al inicio del juicio, se mostró más desafiante y proclamó ser «un combatiente del Estado Islámico».

Abdeslam pidió una vez más disculpas a las víctimas y los familiares de las víctimas. «Muchos dirán que no son sinceras. Con más de 130 muertos y más de 400 heridos, ¿quién puede presentar excusas insinceras ante tanto sufrimiento?», se preguntó el presunto terrorista.

Tras más de nueve meses de juicio, los magistrados que componen el tribunal se encerrarán durante dos días y medio en un cuartel militar para deliberar y determinar la sentencia que le corresponde a cada uno de los acusados. Por motivos de seguridad, el lugar donde se encuentra el cuartel militar se mantiene en secreto.

En los atentados del 13N, murieron 130 personas en una serie de ataques yihadistas coordinados en varios puntos de la capital francesa. Atentaron primero en las inmediaciones del Estado de Francia en Saint-Denis, donde se jugaba un partido amistoso entre las selecciones de fútbol de Francia y Alemania. También dispararon con kalashnikovs contra los clientes de varias terrazas parisinas y en la sala de conciertos Bataclan, donde actuaba la banda californiana Eagles of Death Metal. Solo en el Bataclan, murieron 90 personas.

Los ataques, minuciosamente preparados en Bélgica y Francia y pilotados desde Siria, fueron reivindicados por el grupo terrorista Estado Islámico. De los nueve terroristas que participaron directamente, ocho están muertos. Fallecieron al explotar sus cinturones explosivos o fueron abatidos por la Policía francesa.