Los estadounidenses abandonan la zona donde se espera que azote el huran Ida. / EFE

EE UU se preparapara la llegada del superhuracán Ida

El ciclón, de categoría 4 y con vientos mínimos de 209 kilómetros por hora, se prevé que sea «extremadamente peligroso» al tocar tierra

COLPISA/AFP Washington

Residentes de las zonas de alto riesgo evacuaban ayer sus viviendas y hacían colas para pertrecharse a la espera del huracán Ida, que se prevé que sea «extremadamente peligroso» cuando toque tierra en el sur de EE UU este fin de semana tras azotar el oeste de Cuba. El Servicio Meteorológico Nacional pronostica una «marejada ciclónica potencialmente mortal» cuando el ciclón llegue a las costas de Luisiana y Misisipi. Advierten de «daños catastróficos por vientos» e instan a quienes están en las áreas afectadas a seguir los consejos de las autoridades.

«El momento de actuar es ahora. Se pronostica que Ida tocará tierra como un huracán de categoría 4», instó en un tuit la oficina de Nueva Orleans del Servicio Meteorológico Nacional. Se trata del segundo nivel más elevado en la escala de vientos Saffir-Simpson, con una fuerza mínima de 209 kilómetros por hora. Luisiana declaró el estado de emergencia en previsión de la tormenta, que se prevé toque tierra hoy, 16 años después del devastador huracán Katrina que azotó el Estado por primera vez y causó inundaciones en el 80% de Nueva Orleans y mató a más de 1.800 personas.

Las autoridades han ordenado evacuaciones obligatorias fuera de las áreas protegidas por diques de Nueva Orleans y pueblos costeros propensos a inundaciones, como Grand Isle. «La gente está empacando y saliendo», dijo este sábado Scooter Resweber, jefe de Policía en la localidad. «Sabemos que esto va a ser importante». La declaración de estado de emergencia, aprobada por el presidente Joe Biden, canalizará fondos federales suplementarios y ayuda al Estado sureño para reforzar sus esfuerzos de preparación y respuesta ante emergencias.

«Doble amenaza» en Cuba

El huracán tocó tierra el viernes por la noche en el oeste de Cuba con categoría 1, con vientos máximos sostenidos de 128 kilómetros por hora. Ida golpeó la provincia occidental de Pinar del Río, actual epicentro de la pandemia de coronavirus en la isla. En Twitter, el ministro de Salud, José Ángel Portal, alertó sobre una «doble amenaza». Más de 10.000 personas fueron evacuadas y se cortó la electricidad, como medida de precaución. En La Habana, el transporte público fue suspendido.

«Ahora es el momento de que los habitantes de Luisiana se preparen», tuiteó el gobernador, John Bel Edwards, y pidió a los residentes que «estén preparados para lo que venga». Pero la alcaldesa de Nueva Orleans, LaToya Cantrell, pidió a los residentes en el área ubicada dentro del sistema de diques de protección que se quedaran en sus casas. «No queremos tener gente en la carretera y, por tanto, en mayor peligro», declaró. Un refugio público destinado a quienes no querían refugiarse en sus casas estaba en proceso de instalación.

El NHC indicó que es probable que la tormenta produzca fuertes lluvias e inundaciones «considerables» desde el sureste de Luisiana hasta la costa de Misisipi y Alabama.