El dramaturgo cubano Yunior García, líder del grupo opositor Archipiélago. / EFE

El líder el Archipiélago se desmarca de las manifestaciones del lunes

Yunior García Aguilera marchará este domingo «en solitario» con una rosa blanca

MERCEDES GALLEGO Corresponsal. Nueva York

El 15 de noviembre tenía que ser el día de la apertura del turismo internacional y de las escuelas en Cuba, pero algunos buscaban otro tipo de apertura. Era el caso del dramaturgo Yunior García Aguilera, que a través del colectivo Archipiélago, creado a raíz de las protestas del 11 de julio, había convocado a sus seguidores a manifestarse pacíficamente ese día. Hasta que este viernes cambió de opinión.

Con el argumento de no permitir que se derrame «ni una gota de sangre, en ningún bando», el actor cubano de 39 años anunció que ya no marchará el lunes, como había dicho, sino que lo hará «en solitario» este domingo «en nombre de todos los ciudadanos a los que el régimen ha privado de su derecho a manifestarse el 15-N».

Se refería a los que han sido amedrentados con citaciones policiales. El mismo sostiene haber sido víctima de una campaña de amenazas y presiones que le han llevado a cambiar los planes de una demostración masiva por una protesta minimalista «portando únicamente una rosa blanca». Para eso ha elegido un lugar de nombre simbólico, el Parque Quijote, pero aclara que lo suyo no será «un acto de heroísmo», sino de «responsabilidad».

Otros lo veían como «un acto de cobardía» e incluso le acusaban de haberse dejado «llenar los bolsillos». La decisión supuso un revulsivo en las páginas de Facebook, que han servido de lienzo a la plataforma cívica con seguidores de varios países. «Primero el 20, luego el 15 y ahora el 14. ¡Aclárate mijo!», decía una mujer con un cartel para la foto.

Decepcionados, los de Miami derrochaban epítetos para cobrarle las expectativas frustradas de quienes creen que estas protestas lograrán un cambio de régimen en la isla caribeña. El gobierno cubano, por su parte, ha doblado las acusaciones contra Facebook, a la que amenaza con demandar, y culpa a EEUU de estar detrás de las protestas, que considera incentivadas por varios gobiernos. El ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez, convocó el miércoles al cuerpo diplomático para expresar su malestar. «No conseguirán tumbarnos ni con el virus como amigo», advirtió.

El ministro criticó la falta de ayuda de la comunidad internacional ante la crisis que ha sufrido el país durante la pandemia, privado de su principal ingreso, el turismo, que hasta entonces aportaba más de 3.000 millones de dólares a la economía nacional, o alrededor del 19% de sus ingresos. Cubo tuvo que cerrar las puertas e implantar la cuarentena, que ahora se evitará con una cartilla de vacunación internacional. En ese contexto de escasez y desabastecimiento surgieron las protestas de julio, que fueron rápidamente controladas por un fuerte despliegue policial en el que no faltaron palizas, detenciones y amenazas.

Muchos no han querido oír el llamado de Archipiélago a la desmovilización de esta marcha que debía darle continuidad, pero el dramaturgo de 39 años tampoco ha pedido a su gente que no se manifieste «ni el 15, ni el 16, ni el resto de los días», escribió en su declaración de Facebook dejando la puerta abierta. «Tan solo les pido humildemente a todos que evitemos cualquier tipo de enfrentamiento violento».