Iberia apuesta por el mercado norteamericano con ocho rutas desde Madrid

La capital quiere dejar de ser puerta de entrada para convertirse en destino

MERCEDES GALLEGO Corresponsal. Nueva York

I«Hola Estados Unidos». Así se ha presentado en Nueva York la «firme apuesta» que ha hecho Iberia por el mercado estadounidense, con un 21% más de vuelos y un 15% más de asientos que en 2019, el año anterior de la pandemia.

Desde el verano pasado la aerolínea española había recuperado el 95% de la capacidad prepandémica, pero ahora aspira al 105% para el primer trimestre de 2023. Y eso sin contar el mercado asiático, donde China sigue cerrada y los japoneses han dejado de viajar. El sustituto de esa mina viene de América, donde «el milagro mexicano» tiene deslumbrada a la aerolínea y 'Mister Marshall' deja en España cinco veces más que un turista europeo.

Los números hablan solos. El turista europeo se gata en España cien euros diarios durante sus visitas, mientras que el norteamericano pasa más tiempo y gasta 500 euros diarios, según contó el lunes durante la presentación a la prensa Juan Cierco, director corporativo de Iberia. De ahí que la aerolínea haya encontrado un importante inversor en la Comunidad de Madrid, a través de un acuerdo de 1.1 millones de euros. «El turista americano gasta especialmente y tiene intereses a los que puede responder muy bien la Comunidad de Madrid», explicó en Nueva York la consejera de Cultura, turismo y deporte, Marta Rivera de la Cruz.

Madrid quiere dejar de ser la puerta de entrada a España para convertirse en un destino, solo que no tiene un edificio emblemático como el Guggenheim o la Sagrada Familia, no hay playa ni buenas pistas de esquí. ¿Qué puede ofrecerles? «Un estilo de vida», responde la consejera madrileña. Con 24 restaurantes de estrella Michelin, la capital española es una de las pocas del mundo en las que alguien se puede dar ese lujo por menos de cien euros por persona. La motivación gastronómica es el gancho para atraer al que los ejecutivos y políticos llaman «turista de alto valor». Los estadounidenses son ya el 12.2% de los turistas que llegan a la capital española, donde se quedan una media de siete noches, con un consumo diario de 290 euros de media, sin contar el alojamiento.

Para que lleguen es fundamental «ponérselo fácil», que encuentren vuelos directos desde las principales capitales de Estados Unidos. Ya no se trata solo de Nueva York o Miami, a donde Iberia tiene dos vuelos diarios, sino también Washington, Chicago, Boston, Los Angeles, San Francisco y Dallas. Esta última ciudad de Texas donde tiene su base American Airlines, socia de Iberia en la Alianza One World, es la gran apuesta a la que se desplazó la comitiva española esta semana, después de su presentación en Nueva York, para reunirse con touroperadores y otros eslabones de la industria. En 2023 los vuelos regulares a Dallas dejarán de ser estacionales, como los de San Francisco o Washington, que solo se operan en verano, para convertirse en vuelos regulares de diario todo el año.

Si en números globales el 18% de los turistas extranjeros va a Madrid por una motivación gastronómica, esto sube al 81% en el caso de los texanos. Los mitos se hacen realidad, porque los de San Francisco están divididos en los intereses culturales, de ocio y gastronómicos. «Sabemos que para que se queden, en Madrid tienen que pasar cosas», reconoció la consejera de esa comunidad, que busca reforzar la oferta cultural. «Lo que nos falta es conectividad de largo radio», confesó Cierco. Iberia presume de tener su base en uno de los mejores aeropuertos de Europa, que en este año pospandémico en el que muchos no supieron despertar a tiempo, pudo operar el 99.7% de los vuelos, prácticamente sin cancelaciones, «fiable y puntual». Pero en comparación, otras grandes capitales europeas como París, Londres o Frankfurt sirven de escala internacional para vuelos de largo alcance que, a menudo, ofrecen al viajero la oportunidad de conocerlas.

«Es un tiempo nuevo para el turismo», reflexionó Cierco. Con casi 8000 millones de habitantes en el planeta, el fenómeno del turismo se ha convertido en una plaga que no siempre es bienvenido en aquellas ciudades que devora. Por eso, «intentar traer más turistas por volumen es la política equivocada», explicó el director corporativo de Iberia, que ve en el aumento del gasto que hace el turismo un modelo más sostenible. «Lo que hay que buscar es un turismo de alto valor asociado a una idea que se prolongue en el tiempo con experiencias y productos a los que se fidelice y siga comprando mucho después de su visita gracias a la globalización», añadió De la Cruz.

Con un poco de suerte, el turista norteamericano seguirá comprando quesos manchegos y vinos de Rioja de vuelta a su país, tras una visita que en su caso dura mucho más que la de los turistas europeos y no se concentra necesariamente en verano, Navidad o Semana Santa. Bienvenido, Mister Marshall. Madrid te espera con los brazos abiertos, esperando que no pases de largo.

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