Dron Pretador armado de la Fuerza Aérea de EE UU. / USAF

El Congreso apoya el segundo bombardeo de Biden en la frontera sirio-iraqui

El ataque dejó siete muertos y se dirigió a instalaciones usadas por milicias financiadas por Irán que han golpeado intereses de EE UU

MERCEDES GALLEGO Nueva York

Mientras el presidente descansaba en la residencia vacacional de Camp David, las bombas estadounidenses caían en Irak y Siria. A priori, solo se conocen siete víctimas mortales de estos ataques lanzados en la provincia siria de Deir al Zour y el lado este de la frontera iraquí, sobre instalaciones que presuntamente usaban las milicias financiadas por Irán, pero el mensaje que ha lanzado Joe Biden pretende ser mucho más poderoso.

«Como han demostrado estos ataques, Biden ha dejado claro que actuará para proteger al personal estadounidense», verbalizó el portavoz del Pentágono John Kirby. Desde abril, las milicias que apoya Irán en la región habían lanzado al menos cuatro ataques con drones sobre intereses estadounidenses, a veces utilizados por las fuerzas especiales y otras por diplomáticos. Ningún soldado o diplomático americano había resultado herido, pero la precisión de los drones preocupa a los legisladores, que presionaron al mandatario para que tomara represalias y enviase el mensaje que ayer recibieron los sospechosos.

El Congreso, por supuesto, apoyaba al presidente en lo que ha sido su segundo bombardeo en Siria desde que se estrenase en febrero. La portavoz del Congreso Nancy Pelosi manifestó su respaldo a lo que considera un ataque «quirúrgico y proporcionado». Para Pelosi «proteger a nuestros héroes y defender nuestra libertad es una prioridad sagrada». Quedaba pendiente un detalle: la notificación formal. De acuerdo a la Ley de Poderes de Guerra, Biden debería haber avisado antes al cuerpo de legisladores, pero los presidentes estadounidenses no confían en la capacidad de estos para guardar un secreto y se han acostumbrado a enviar la notificación a posteriori con el argumento de defender vidas.

«Desestabilizando la región»

El mensaje que pretendía enviar Washington no llegó a su destino con la misma claridad. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní Saeed Khatibzadeh consideró que «lo que EE UU está haciendo es desestabilizando la región». De hecho, se permitió darle un consejo que tampoco será aceptado del otro lado: «que corrija sus acciones y deje a la gente de esta región forjar su propio destino».

Para su colega iraquí Yahya Rasool, portavoz del Ministerio de Defensa, la acción estadounidense, presuntamente dirigida a proteger las 2.500 tropas que respaldan a Bagdad, es «una descarada e insolente violación de la soberanía». Más dura era la reacción de quienes han puesto los muertos. «Estamos preparados para responder y tomar represalias», dijo Ahmed al-Maksusi en nombre de las Fuerzas de Movilización Popular, conocidas como Hashd al-Shaabi. Otro de sus portavoces, Kataib Hezbollah, prometió que la respuesta será «Ojo por ojo, diente por diente». El Pentágono asegura que los bombardeos fueron pensados para minimizar bajas y dañar las instalaciones en las que se almacenaban armas y drones usados para atacar objetivos.

Las milicias pro-iraníes responen

Las milicias pro-Irán lanzaron obuses el lunes por la noche contra una base estadounidense en el este de Siria, y la coalición internacional antiyihadista respondió con disparos, según una oenegé, tras los bombardeos de Estados Unidos contra facciones afines a Teherán en Irak y Siria.

La base militar estadounidense está situada en el campo petrolero de Al Omar, cerca de Deir Ezzor, en el este de Siria, provocando daños materiales pero sin causar víctimas, indicó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH).

Tras esos bombardeos, aviones estadounidenses y de la coalición internacional antiyihadista liderada por Washington sobrevolaron la zona, informó esa oenegé, que cuenta con una amplia red de informadores en Siria, un país en el que varias milicias extranjeras -iraquíes incluidas- combaten en apoyo al régimen de Bashar al Asad.