El presidente de EE UU, Joe Biden, habla desde la Casa Blanca sobre la nueva variante. / REUTERS

Biden cree que «esta variante no es motivo de pánico»

Advierte que «por ahora» no habrá restricciones adicionales y asegura que el Gobierno está «rastreando» el virus «desde todos los ángulos»

MERCEDES GALLEGO Corresponsal. Nueva York

Para cuando se cerraron los vuelos a siete países africanos, Ómicron ya había llegado a Norteamérica. El primer caso se detectó en Ontario (Canadá) y provocó el domingo la declaración anticipada del estado de emergencia en Nueva York, con el que tiene frontera, pero el presidente Joe Biden cree que esta variante sólo es «motivo de preocupación, no de pánico», dijo este lunes.

Los investigadores estadounidenses trabajan a marchas forzadas para trazar la secuencia de la nueva cepa. Aun así, el doctor Anthony Fauci, epidemiólogo jefe de EE UU y consejero jefe de Salud de la Casa Blanca, ha dicho al presidente que tardarán dos semanas en tener la información necesaria para determinar su transmisibilidad, severidad y otras características claves para evaluar su peligro. Hasta entonces los expertos del Equipo de Respuesta Covid del Gobierno no podrán emitir recomendaciones, ni el mandatario decidirá qué medidas restrictivas hace falta implantar para contener la infección.

Biden intentó transmitir calma, tras registrar la Bolsa el viernes su peor día del año al conocerse la noticia. Este lunes la tranquilidad regresó a los mercados, en una especie de calma chica que acompaña a la resaca del puente de Acción de Gracias. El pavo y las vacaciones familiares han blindado a los estadounidenses de las noticias virales y le han dado una pausa que el Gobierno piensa aprovechar. Biden insistió este lunes en que «por ahora» no habrá confinamiento, ni tampoco cree que se vayan a necesitar medidas adicionales. «Si la gente está vacunada y usa mascarilla en lugares cerrados, no hay necesidad», afirmó.

El epidemiólogo jefe, Anthony Fauci, presentará el jueves un 'plan invernal' contra la pandemia

A su lado, el doctor Fauci se encontraba con otro presidente decidido a minimizar la percepción pública del problema, solo que este promete tomar decisiones «basándose en hechos y datos científicos». El jueves expondrá un plan para confrontar otro invierno de pandemia que, adelantó, no incluirá nuevas restricciones para vuelos domésticos. EE UU ha vetado los procedentes de Sudáfrica y otros siete países africanos.

Menos alarmismo

Fauci sostiene que las vacunas existentes proporcionan al menos «algún grado de inmunidad contra casos severos». Eso ha reforzado la insistencia de Biden en aconsejar la vacunación con dosis de refuerzo como la mejor medida preventiva y reclamar que todos los adultos y niños que no estén todavía «totalmente vacunados» lo hagan «de forma inmediata». El médico fue mucho más alarmista el día anterior, cuando dijo al programa 'This Week', de la cadena ABC, que los estadounidenses tienen que estar «preparados para hacer cualquier cosa y todo» lo que sea necesario para luchar contra la variante Ómicron, que «inevitablemente llegará aquí», anticipó. «La cuestión es, ¿estaremos preparados?».

El presidente aseguró que su gobierno está «rastreando» la nueva cepa «desde todos los ángulos» y promete «lanzarle todo lo que tenemos». Eso incluye a los fabricantes de Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson, con los que su equipo está trazando un plan de contingencia. Biden alabó la transparencia de Sudáfrica con la comunidad internacional, pese a que ha pagado un alto precio por el veto inmediato de todos sus vuelos, y aseguró que su gobierno no pretende castigar a otros países, sólo ganar tiempo y prepararse para lo inevitable.