Dudas y críticas al acuerdo migratorio de la UE

29/06/2018

Las agencias de Naciones Unidas y las ONG han dado una tibia reacción al acuerdo de mínimos suscrito por los líderes europeos para crear centros de migrantes dentro de la UE y fomentar el reparto de refugiados, con una satisfacción comedida en el mejor de los casos a la espera de ver cómo se concreta un plan basado en la buena voluntad.

"Respaldaremos cualquier resultado que lleve a un enfoque más colaborativo y armonizado de las políticas de asilo y que tenga como prioridad salvar vidas en el mar", ha declarado un portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Charlie Yaxley, durante una comparecencia ante los medios en Ginebra.

El portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Leonard Doyle, ha advertido de que "cualquier solución tiene que ser europea", en un llamamiento a la colaboración que pasa por que cualquier futuro "centro de procesamiento" no quede al margen de la UE, según la agencia Reuters.

"Estos centros deberían estar en Europea", ha señalado, al recordar que la falta de seguridad y de una administración civil efectiva imposibilitaría la creación de este tipo de instalaciones en Libia, como ha llegado a proponer esta semana el ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, durante una visita oficial al país norteafricano.

Acnur y la OIM habían presentado esta semana a los líderes europeos una propuesta en la que precisamente planteaban la necesidad de pactar "mecanismos de desembarco predecibles y responsables", apelando a la "responsabilidad compartida" y al respeto de la dignidad y la seguridad de quienes intentan alcanzar por mar las costas del sur de Europa.

Solo este año, unos 45.000 migrantes han arribado a las costas del sur de Europa y al menos 972 han perdido la vida en el intento, según datos de la OIM. Este viernes, la Guardia Costera de Libia ha informado del posible ahogamiento de unas cien personas tras el naufragio de la embarcación en la que viajaban.

El plan pactado de madrugada por los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea esboza la creación, "sobre una base voluntaria", de centros de migrantes dentro de la UE desde los cuales se podrá reubicar a los beneficiarios de asilo en los países miembros que así lo acuerden --también de manera voluntaria--. Los migrantes económicos serán devueltos a sus países de origen.

Acnur y la OIM proponen un apoyo para los países responsables del "desembarco" y que quienes llegan a estas instalaciones tengan derecho a moverse a otro Estado miembro de la UE, estableciendo como prioridad la reunificación familiar y el respeto de todas las garantías y derechos.

Protección de los niños

La responsable del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) para Europa, Afshan Khan, ha exhortado a los países de la UE a actuar "coordinados, unidos y a tiempo para salvar las vidas de los niños refugiados y migrantes antes de llegar a Europa, así como a abordar la incertidumbre e inseguridad que soportan a su llegada".

En este sentido, ha apuntado que, si bien es necesario que la UE y la Unión Africana colaboren para atajar las causas subyacentes a las migraciones, un mecanismo europeo que permita un desembarco "bien gestionado y predecible" podría salvar vidas, "aligerar" los procedimientos de asilo y mejorar el acceso de los migrantes tanto a los servicios esenciales como a las garantías jurídicas.

"Los centros de desembarco deben ser instalaciones abiertas que proporcionen una primera acogida, una tramitación rápida y un acceso fácil y efectivo a una reubicación rápida de los niños y sus familias en otros lugares adecuados", ha subrayado Khan, cuya agencia se dedica específicamente a la protección de la infancia.

Unicef ha aprovechado para recordar que "los niños nunca deberían ser detenidos debido a su estatus migratorio o el de sus padres" y que, en el caso de los menores no acompañados, "deberían ser asignados inmediatamente a un tutor y reunidos con sus familias cuando proceda. "El interés superior de cada niño debe ser la prioridad", ha apostillado Khan.

Fracaso según Oxfam y Save The Children

Para Oxfam, los líderes europeos han "fracasado" en su intento de acordar reformas en el sistema común de asilo y anteponer los derechos de las personas. En palabras de la responsable de relaciones institucionales de Oxfam Intermón, Lara Contreras, "los líderes de la UE deberían haber abordado los defectos de nuestro actual sistema de asilo para dar una respuesta efectiva y humana a la migración y no solo para reaccionar a las disputas políticas internas".

Así, considera que "los jefes de Estado y Gobierno europeos continúan intentando descargar sus responsabilidades en los países más pobres fuera de la UE" y creando más "centros de detención de facto, pese al fracaso de iniciativas similares como los 'hotspots' o los 'centros de acceso' habilitados en Grecia e Italia.

También Save the Children ha expresado su "decepción" por el hecho de que de que se hayan antepuesto "los intereses nacionales", toda vez que considera la cumbre "una oportunidad perdida para establecer una dirección clara en la política migratoria europea y crear un sistema de asilo unificado y funcional".

Las propuestas sobre los centros, en opinión de esta ONG, siguen siendo "vagas" y "generan serias dudas sobre la detención de los niños y sus familias". Arrestar a un menor, ha añadido Save the Children en un comunicado, "no es aceptable en ningún caso y va en contra del interés superior del niño".

El director general de Save the Children España, Andrés Conde, ha recordado que las experiencias previas con los 'hotspots' o los centros de detención son "profundamente alarmantes" y ha recordado que "niños de tan sólo 9 años han intentado suicidarse o autolesionarse como consecuencia de la depresión u otros problemas de salud mental".

La organización ha insistido en su reivindicación de enfoques a largo plazo y de que haya "vías legales y seguras" para que quienes merecen protección la reciban sin necesidad de poner su vida en riesgo. Save the Children ve imprescindible en este contexto la reforma del Reglamento de Dublín para que los países fronterizos no sean los únicos que asuman el peso.

"Este verano, como resultado de las políticas europeas, más niños desaparecerán; más niños caerán en las manos de traficantes; más niños serán devueltos en las fronteras; y más niños se embarcarán en peligrosas travesías intentando alcanzar a sus seres queridos", ha alertado Conde.