Caso Khashoggi

Crece la presión internacional sobre Arabia Saudí

22/10/2018

Arabia Saudí reconoció el pasado sábado que el periodista Jamal Khashoggi murió dentro de su consulado en Estambul en un comunicado oficial. En él relata que falleció a consecuencia de una pelea y anuncia la detención de 18 personas, así como la destitución de varios altos cargos.

Después de dos semanas de negativas, Riad sigue sin aclarar de forma convincente qué sucedió en la legación diplomática y dónde está el cuerpo de la víctima. En Occidente crecen las críticas y presión por aclarar lo sucedido a pesar de que todos los esfuerzos saudíes parecen orientados a proteger al príncipe heredero del país, Mohamed Bin Salmán, cuya imagen se ha visto salpicada por el suceso.

El centro para el diálogo interreligioso Kaiciid, financiado por Arabia Saudí y respaldado por Austria, España y el Vaticano, expresó hoy su "gran preocupación" por el caso Kashoggi, en un comunicado publicado tras recibir duras críticas de políticos austríacos por no haberse pronunciado sobre la situación.

"Esperamos que una investigación transparente saque a la luz la verdad y lleve a los responsables ante la Justicia", señala en una nota la junta directiva del centro con sede en Viena.

Tras expresar sus "sinceras condolencias" a la familia y amigos del periodista saudí Jamal Khashoggi, el centro reitera su "condena a toda forma de violencia".

La nota se publica después de que el Kaiciid fuera objeto de críticas este fin de semana por parte de políticos austríacos, que ya en el pasado lo han acusado de no pronunciarse claramente contra las violaciones de los derechos humanos en Arabia Saudí.

"Khashoggi se ha convertido en la triste culminación de muchos abusos contra los derechos humanos en Arabia Saudí", declaró en un comunicado Andreas Schieder, portavoz del Partido Socialdemócrata (SPÖ), el mayor de la oposición.

"Con el creciente empeoramiento de la situación de los derechos humanos" en el reino wahabí, la continuidad del Kaiciid "está más cuestionada aún que antes", añadió en su nota.

Según la agencia austríaca APA, el también opositor partido NEOS presentó ya el viernes una petición parlamentaria al Ministerio de Asuntos Exteriores para que responda a una serie de preguntas sobre la actividad y el sentido del centro.

"¿Qué efecto tiene la existencia del Kaiciid en la tolerancia religiosa y la situación de los derechos humanos en Arabia Saudí?", es una de la preguntas del texto.

"Entiendo perfectamente que en esta situación la discusión sobre el centro comienza de nuevo", dijo por su parte la ministra austríaca de Exteriores, Karin Kneissl.

La titular reconoció que también hay malestar entre los miembros del Gobierno, formado por conservadores y ultranacionalistas, por lo que su ministerio está revisando la situación legal del Kaiccid.