Nicola Sturgeon, primera ministra de Escocia, en el Parlamento de Edimburgo. / Reuters

Combate mortal entre los líderes de la independencia escocesa

El exmandatario Alex Salmond culpa a la actual ministra principal, Nicola Sturgeon, y a su marido de las fallidas denuncias sexuales contra él

IÑIGO GURRUCHAGA Londres

La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, y su marido, Peter Murrell, podrían ser condenados a una pena de cinco años de prisión, según señalan varios parlamentarios de la oposición. El motivo, afirman, sería mentir al comité que investiga la gestión del Ejecutivo en torno a las acusaciones de delitos sexuales a Alex Salmond, predecesor y padrino político de la líder escocesa.

Una investigación de la administración autonómica sobre las quejas de varias mujeres acabó en los tribunales, que compensaron a Salmond por los costes que le causó un procedimiento que se juzgó sesgado. La Fiscalía de Escocia presentó luego 12 cargos, incluyendo uno de violación, que fueron rechazados por una corte de Edimburgo en marzo.

Salmond ha rehusado comparecer este martes ante el comité parlamentario, porque no se acepta que, junto a su testimonio oral, se publique un documento con sus argumentos. Es un escrito de diciembre ya conocido, en el que afirma que Sturgeon ha mentido al Parlamento y ha quebrado el código de conducta ministerial.

Murrell, marido de Sturgeon, es también el consejero-delegado del Partido Nacional Escocés. Fue llamado este lunes a su cuarta comparecencia ante el comité; «para clarificar su testimonio anterior, pero no ha clarificado nada«, según el diputado conservador, Murdo Fraser. La poderosa pareja se ha contradicho sobre cuándo conocieron la existencia de las denuncias.

Motivo

En una comparecencia previa, Sturgeon olvidó dos reuniones anteriores a la que mantuvo en su casa con el exministro principal, el 28 de abril de 2018. Murrell dice que su mujer le dijo el 27 que Salmond vendría a casa al día siguiente, pero no hablaron del motivo. Y añade que, al día siguiente, se marchó pronto y regresó tarde, y tampoco conversaron sobre el asunto.

Seguidores del líder que impulsó el referéndum de 2014 y diputados de la oposición están convencidos de que las denuncias fueron fomentadas desde la oficina de la ministra principal, en colaboración con su marido y otros directivos del partido, y de que ese grupo empujó también a la Policía y a la Fiscalía hacia la persecución de Salmond.

Ello se explica por un deseo de Sturgeon y Murrell de frenar la carrera hacia la independencia, sobre cuya viabilidad serían más escépticos que los seguidores del exlíder. También por el afán de impedir su regreso a la cumbre del partido. La líder ha prometido que acabará con «las ridículas sugerencias que se hacen», cuando comparezca ante el comité.