Andrés Ballesteros, junto a Bull.

Bull y Gass, rumbo a Ucrania

Especialistas en búsqueda y rescate de personas, estos perros forman parte del grupo español de voluntarios que viaja a la guerra para prestar ayuda

J. Luis Alvarez
J. LUIS ALVAREZ Madrid

Con seis años, Bull y Gass ya tienen edad para viajar a Ucrania, donde se dedicarán a buscar víctimas sepultadas entre los escombros de los bombardeos. Será la primera vez que ambos perros estén bajo el fuego y lo harán junto a un grupo de voluntarios formado por tres especialistas españoles: Andrés Ballesteros, responsable de GOES-RK9 y de la unidad canina de Protección Civil del Ayuntamiento de Loeches (Madrid); Luís Caracena, responsable de la unidad canina de búsqueda de Protección Civil de Diputación de Castellón, y Sonia Martínez, también miembro de esta unidad castellonense, que realizará labores de planificación y logística.

Viajan desde Vinaròs (Castellón) hasta la frontera polaca con Ucrania. Allí se les sumará una traductora y contactarán con los equipos de emergencia del país. «Poco a poco han ido dándonos unas líneas de actuación, pero no nos pueden desvelar más por motivos de seguridad», explica Ballesteros, un instructor con experiencia militar en operaciones especiales y que, como su perro Bull, también se estrenará en una zona en guerra. Colaborarán en los trabajos de búsqueda y rescate con sus colegas ucranianos y, a su vez, les enseñarán las técnicas que aplican en España para los rescates tras una tragedia.

A este equipo le mueve «su afán de vocación por ayudar a las personas necesitadas». Para ello llevan entre sus pertrechos «mucha ilusión y muchas ganas de trabajar». «Ganas de sacar a gente (de entre los escombros) que necesite nuestra ayuda y que nuestros perros localicen», apunta Ballesteros. Pero antes de nada son conscientes que «nos tenemos que mentalizar» ante lo que van a encontrarse en Ucrania, lo que en palabras de este rescatador «va a ser realmente duro».

A 'pelo descubierto'

Junto a ese equipo humano estarán Bull, pastor alemán checo, y Gass, pastor belga malonois. Ambos irán a 'pelo descubierto', sin chalecos, cascos o protecciones contra la metralla. Un arnés y un localizador para que sus guías sepan donde se encuentran serán todo lo que lleven encima. Su principal arma es su olfato y adiestramiento para el rescate.

«Cuando los perros lleguen allí van a encontrarse en escenarios parecidos a los que han estado durante su entrenamiento», detalla Ballestero. El equipo ha pensado hasta en los alimentos para los perros: comida seca o húmeda. Esta última se les servirá en las 'zonas calientes' «porque es más rápida y fácil de ingerir y así tendremos más tiempo para la búsqueda». Estarán seis días en Ucrania, durante los cuales Andrés Ballesteros lo tiene claro: «Lo primero es la integridad del equipo y que estén bien protegidos».