Boris Johnson / Efe

Los británicos sufren la mayor caída de renta disponible en 66 años

El Gobierno presenta medidas minimalistas para mitigar el aumento de precios y reserva capital para la campaña electoral

IÑIGO GURRUCHAGA Corresponsal de Londres

Los ciudadanos británicos se enfrentan a la mayor reducción anual de su renta disponible desde que la Oficina Nacional de Estadísticas inició su cálculo, en 1956. Con una inflación interanual en febrero del 6.2% y el pronóstico de que el promedio de este año será del 7.2%, la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria estima en un 2.2% la caída del poder adquisitivo.

Los datos del ente que analiza de forma independiente la situación de las cuentas del Estado británico ofrecían al Ministro de Hacienda un cuadro fiscal positivo, con una recaudación superior en 60.000 millones de euros a la prevista, y las consecuencias del drástico aumento del coste de la vida. A esas dos bases añadía una gran incertidumbre sobre el efecto en las cuentas de la guerra en Ucrania.

Rishi Sunak ha anunciando en su presupuesto de primavera- hay otro otoñal- medidas modestas. Reduce en cinco céntimos por litro el impuesto sobre gasolinas y diesel(con un efecto de algo menos de 4 euros para llenar un depósito de 55 litros). Con aumentos del 50% en el precio de la energía hasta octubre, elimina el IVA de los materiales para la instalación de generadores domésticos alternativos.

Optimismo

«¿Eso es todo?», le preguntaron desde los escaños laboristas. Diputados conservadores también habían pedido públicamente acciones más radicales. Pero Shunak quiere guardar los ingresos inesperados en las arcas del Estado, advirtiendo que el próximo año los intereses de la deuda sumarán unos 100.000 millones. Su objetivo es que el endeudamiento sea del 78.9% del PIB en el ejercicio 2026-27.

Por el momento, el aumento de gasto anunciado en otoño para el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social o de Educación es recortado por la inflación. También las pensiones, o los subsidios al desempleo o a la renta. Para compensar, aumenta el umbral para el pago del Seguro Nacional(un impuesto descontado en la nómina que no tiene carácter contributivo), restando unos 7.000 millones a los 12.000 que quería recaudar con el aumento del tributo anunciado hace seis meses.

La reputación de Sunak, presentado a menudo como la alternativa al liderazgo de Boris Johnson, ha sido dañada por el aumento general de impuestos, el enorme fraude detectado en préstamos a empresas durante la pandemia y su oportunismo para alejarse del Johnson cuando está en apuros. Fortalece ahora su figura ante su partido prometiendo una reducción del impuesto a la renta y un plan de gasto para el fomento de la inversión productiva, que desplegará justo antes de las elecciones de 2024.