El Kremlin admite que Rusia estudia desplegar misiles en Cuba y Venezuela

Sería en el contexto actual de elevada tensión, en respuesta a la ampliación de la OTAN y para presionar a Estados Unidos

RAFAEL M. MAÑUECO Corresponsal. Moscú

Ante la actual «intensificación de las tensiones», Rusia piensa fundamentalmente en su seguridad y está considerando «diferentes escenarios», incluyendo la posibilidad de un despliegue de misiles e infraestructuras militares en Cuba o Venezuela. Así lo aseguró este lunes el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en su encuentro habitual con la prensa.

Preguntado sobre si ratifica las insinuaciones del Ministerio de Exteriores ruso en relación con el emplazamiento de cohetes y el envío de efectivos a países iberoamericanos, Peskov respondió que «por supuesto, en el contexto de la situación que nos ocupa Rusia está pensando en cómo garantizar su propia seguridad, pero para hablar de localizaciones específicas (.) estamos considerando diferentes escenarios». Según sus palabras, «la solicitud de Estonia de albergar tropas de la OTAN en su territorio es una prueba de que nuestras preocupaciones están justificadas (.) de que no somos nosotros la causa de la actual escalada de tensión».

Al mismo tiempo, el jefe de prensa de la Presidencia rusa hizo hincapié, en referencia a los países iberoamericanos, en que «estamos hablando de Estados soberanos, no lo olvidemos». El pasado jueves, el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, declaró al canal de televisión RTVI, en respuesta a la pregunta sobre si las autoridades rusas estarían considerando la posibilidad desplegar tropas, misiles e infraestructura militar, por ejemplo, en Venezuela o Cuba,, que «no quiero confirmar nada, pero tampoco lo descarto».

Riabkov señaló entonces que «depende de cómo actúen en adelante nuestros colegas estadounidenses». Apuntó asimismo que el presidente ruso, Vladímir Putin, repetidamente ha hecho referencia al empleo de la Marina rusa en aguas del Caribe si la situación lo requiere.

«Garantías de seguridad»

Ante estas amenazas, el asesor de seguridad nacional del presidente norteamericano, Jake Sullivan, alertó de que Washington respondería de forma «decisiva». Según sus palabras, del asunto de Cuba y Venezuela «no se habló» durante las conversaciones mantenidas el pasado día 10 de enero en Ginebra entre Riabkov y su homóloga estadounidense, Wendy Sherman. Sin embargo, el diario 'The New York Times' aseguraba el domingo que sí se habló en la ciudad suiza de que, en caso de que Washington no responda «por escrito» a las demandas rusas de «garantías de seguridad», Rusia podría desplegar armas nucleares cerca de las fronteras de EE UU.

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, el pasado viernes y este lunes Peskov insistieron en que los estadounidenses deben tomarse en serio las exigencias de seguridad de Rusia. A saber, nada de ingreso de Ucrania en la OTAN ni tampoco de la ampliación de la Alianza al este a costa de otros países y menos la presencia de bases militares occidentales en antiguas repúblicas soviéticas.

El portavoz del Kremlin deploró también que la subsecretaria de Estado norteamericana, Victoria Nuland, hablara de 18 variantes de respuestas diferentes en caso de que Rusia invada a Ucrania. «Nosotros también estudiamos diversas variantes», avisó.