Calle desierta de Shanghái, ciudad confinada en la que las fuerzas de seguridad trabajan con trajes aislantes. / EFE

Un solo caso lleva a China a realizar 5,6 millones de test en Cantón

La medida se impone después de detectar un resultado «anómalo» en el aeropuerto de la ciudad, donde se ha cancelado la mayoría de los vuelos

DIANA MARTÍNEZ

Las medidas severas para atajar cualquier brote de coronavirus prosiguen en China bajo su política de 'cero covid'. La urbe más poblada del gigante asiático, Shanghái, vive confinada desde principios de abril y la capital, Pekín, se asoma a ese caótico escenario por un alza de contagios. Ahora, la megaciudad de Cantón, un importante polo comercial y manufacturero ubicado en el sur del país, se ha aislado a nivel aéreo tras detectarse un solo caso positivo. El refrán 'mejor tarde que nunca' no es aplicable allí, así que para no darle al patógeno más tiempo para que se propague, las autoridades han cancelado cientos de vuelos al territorio y ordenado realizar test masivos a 5,6 millones de personas.

La medida se ha impuesto después de detectar un resultado «anómalo» en el aeropuerto de Cantón. Es todo lo que han explicado por el momento desde el Gobierno chino al respecto. Con el fin de frenar un posible brote, se ha cancelado la mayoría de los vuelos y en las instalaciones se han puesto en marcha medidas de «control efectivo» bajo las directrices del Ejecutivo.

Para conocer el alcance de este caso las autoridades han decretado que todos los residentes de los distritos de Baiyun y Huadu sean sometidos a pruebas PCR. En total, de los 19 millones de habitantes que componen la megaciudad, se testeará por ahora a un tercio de la población, esto es, 5,6 millones.

11.367 nuevos contagios

La situación empeora en las principales localidades del país. Ante el aumento de contagios en la capital, las autoridades descartaron este jueves retirar las restricciones impuestas en las fronteras para poder mantener los esfuerzos en controlar uno de los peores brotes que vive China desde el inicio de la pandemia. Debido al alza de casos positivos, aumentan también los test masivos. De hecho, se estima que alrededor de 22 millones de personas se someterán a estas pruebas tres veces de cara a finales de esta semana.

El gigante asiático reportó este jueves 11.367 nuevos contagios. Pekín –donde el alza de positivos ha instado a realizar test masivos a los casi 21 millones de habitantes para frenar el virus– alertó de un aumento de casos, especialmente entre círculos de estudiantes, lo que ha provocado instaurar de nuevo las clases telemáticas. En la capital, distritos como Xicheng y Chaoyang, por su parte, decretaron el cierre de los centros educativos. Una medida que siembra el pánico entre la población, que ya vive atemorizada por tener que sufrir un más que posible cerrojazo al estilo de Shanghái, donde tras casi un mes de aislamiento se ha generado una grave escasez de alimentos y otros suministros esenciales, tal y como han reconocido las propias autoridades. Ante ese panorama los ciudadanos pekineses están haciendo acopio de víveres dejando vacías prácticamente todas las baldas de los supermercados por temor a un duro confinamiento.

Mientras, el centro tecnológico de Hangzhou, cerca de Shanghái, mandó realizar pruebas PCR cada 48 horas a 9,4 millones de habitantes del centro de la gran urbe (de los 12,2 totales) para poder acceder a espacios públicos, así como al transporte. La meta es «que el virus no tenga donde ocultarse y asentarse», aseguró el Gobierno local en un comunicado. La declaración oficial crea aún más alarma en la población, que teme que las autoridades impongan restricciones más severas para poder hacer frente a una nueva ola de la pandemia.