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El presidente surcoreano decreta una semana de luto y ordena investigar la avalancha mortal

Mientras Yoon Suk-yeol promete revisar las normas de las fiestas para impedir otra tragedia, los mandatarios de todo el mundo envían mensajes de condolencia

PABLO M. DÍEZ

«Es realmente horrible. Una tragedia y un desastre que nunca debería haber ocurrido». Bajo el estado de «shock» en que se encuentra Corea del Sur por la avalancha mortal del sábado durante la fiesta de Halloween, que ha dejado al menos 151 fallecidos, su presidente, Yoon Suk-yeol, decretó este domingo una semana de luto y ordenó abrir una investigación.

«Como presidente, que es el responsable de las vidas de los ciudadanos y su seguridad, mi corazón está apesadumbrado y lucho por contener mi dolor», anunció en un discurso en directo difundido a la nación en el que expresó sus condolencias a las familias de las víctimas, según informa la agencia Yonhap. Para empezar, el Gobierno ha decretado un periodo de luto que durará hasta el sábado y, además, instalará un altar en el centro de Seúl para honrar la memoria de las víctimas.

Pero su respuesta no se queda ahí, ya que también ha ordenado esclarecer este luctuoso suceso. «Lo más importante es determinar las causas del accidente y prevenir que ocurran otros similares», prometió el presidente Yoon. Para ello, anunció que «investigaremos en profundidad los motivos y haremos mejoras fundamentales para que accidentes como este no vuelvan a ocurrir en el futuro». Además, anunció que había dado instrucciones al Ministerio del Interior para que revisara no solo las celebraciones de Halloween previstas para estos días, sino también de otros festivales locales, para garantizar su seguridad y orden.

Tras declarar como zona catastrófica los callejones con bares de Itaewon donde se produjo la estampida, los heridos y las familias de las víctimas recibirán una ayuda económica especial a modo de indemnización. Para mostrarles su solidaridad, todos los funcionarios públicos de Corea del Sur deberán llevar un lazo de luto durante esta semana y las banderas ondearán a media asta.

Los dirigentes de todo el mundo, desde Estados Unidos hasta Japón pasando por Alemania, Francia y el Reino Unido, han transmitido mensajes de condolencia a Corea del Sur. «Nos apenamos junto al pueblo de la República de Corea (nombre oficial del país) y enviamos nuestros mejores deseos para una rápida recuperación de todos aquellos que están heridos», declaró en un comunicado el presidente de EE.UU., Joe Biden, uno de los más firmes aliados del presidente Yoon.

Por su parte, el jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell, se mostró «profundamente entristecido por los terribles sucesos en el centro de Seúl» y aseguró que «estamos con la gente de la República en este difícil momento». Al igual que sienten millones de personas en todo el planeta, lamentó que «lo que tenía que haber sido una celebración se volvió una tragedia con tantas víctimas jóvenes».