Petro comenzará mañana el primer gobierno de izquierdas de Colombia. / EFE

Petro arranca el primer gobierno de izquierda de Colombia con la promesa de una vida digna

La oposición recuerda su pasado revolucionario para sembrar dudas sobre la nueva etapa que se abre en el país

DAGOBERTO ESCORCIA

El primer gobierno de izquierda en la historia de Colombia toma el mando este domingo con el objetivo de cambiar el país. Gustavo Petro Urrego, 62 años, presidente electo en segunda vuelta el pasado 19 de junio con más de 11 millones de votos (50%), fundamentó toda su campaña electoral no solo en unir a una Colombia dividida en dos, sino también en convertirla en una potencia mundial de la vida digna. Es la principal promesa que destaca en su programa el Pacto Histórico, grupo político que lidera Petro.

Este país del norte de Sudamérica, que tiene más páginas escritas en tinta roja por ser una de los que vive constantemente en lucha por la paz, pero acaba siendo de los más violentos del continente; con una de las mayores desigualdades del mundo, y marcado por la corrupción, afronta a partir de mañana y durante los próximos cuatro años un desafío histórico. Promete ser un gobierno innovador, con grandes objetivos como el de democratizar el conocimiento y la educación, una transición energética, luchar por la reintegración con la naturaleza, buscar la salud para la vida, valorar más la fuerza cultural de los pueblos indígenas y de la población afro-colombiana, y priorizar una política de diálogo y entendimiento.

Gustavo Petro llega a la presidencia de Colombia después de haber pasado por todos los cursos políticos. Fue funcionario público, concejal, representante a la Cámara, senador y alcalde de Bogotá, la capital del país. Pero también fue revolucionario y en su historial siempre constará que perteneció al extinto grupo guerrillero del M-19. Y es en ese pasado en el que muchos de sus opositores se basan para sembrar dudas sobre si el primer gobierno de izquierda que tiene Colombia en su historia acabará llevando al país a una nueva Venezuela, Nicaragua o Cuba.

No obstante, desde que salió elegido, las actuaciones de Petro y su discurso han generado aires de confianza y positivismo en la ciudadanía. Además del fenómeno político que ha supuesto el protagonismo de Francia Márquez Mina, que ocupará la vicepresidencia, una luchadora ambiental afrocolombiana, el nuevo presidente ha nombrado a personas que ofrecen confianza al ciudadano para los ministerios de Hacienda, Cultura, Educación, Salud, Ambiente y Agricultura. Hasta ayer Petro todavía no había conformado todo su gabinete, hecho que se espera con expectación en el país.

Colombia mañana vivirá una fiesta distinta a las que ha vivido en anteriores tomas de posesión de un presidente. Lo hace en una fecha histórica en la que celebra la Batalla de Boyacá, que dio paso a la independencia del país. Es un acto en el que han sido eliminados algunos temas protocolarios para convertirlo en una posesión más cultural, con la participación de más de 1.000 artistas en distintos sitios de Bogotá. Un acto organizado más para la ciudadanía, en el que el presidente, junto a su familia, hará un recorrido por una calle que estará llena de símbolos de paz, biodiversidad y con la presencia de representantes de cada una de las regiones del país. Previamente, el pasado jueves, Petro viajó a la Sierra Nevada de Santa Marta, para efectuar un acto simbólico con la comunidad arhuaca que le entregaron el bastón de mando.

100.000 invitados

La toma de posesión de Petro contará con 100.000 invitados entre los que se encuentra el rey Felipe VI de España, y los presidentes Gabriel Boric (Chile), Alberto Fernández (Argentina), Luis Arce (Bolivia), Guillermo Lasso (Ecuador), Mario Abdo Benítez (Paraguay), Laurentino Cortizo (Panamá), Luis Abinader (República Dominicana), Xiomara Castro (Honduras) y Rodrigo Chaves (Costa Rica). Joe Biden, presidente de Estados Unidos, ha enviado una delegación que estará presidida por Samantha Power, directora de la agencia internacional para el Desarrollo. México estará presente con la primera dama, Beatriz Gutiérrez. Pero no estarán Nicolás Maduro (Venezuela), Daniel Ortega (Nicaragua) ni Miguel Díaz-Canel (Cuba) que sí envía a su canciller.

La seguridad del acto estará en manos de 15.000 miembros de la Fuerza Pública, 10.000 de la Policía y 5.000 del Ejército. Pese a ser invitado por el propio Gustavo Petro, el líder del partido Centro Democrático, el gran derrotado de las elecciones, Álvaro Uribe, ha excusado su ausencia porque «desde hace dos años tengo complejo de preso y no asistiré por el pudor derivado de mi situación jurídica que anhelo superar».

El viernes, Gustavo Petro recibió de manos de organizaciones sociales una propuesta para un plan de emergencia para la protección de la vida de líder y lideresas sociales en Colombia. Según el programa Somos Defensores en el 2021 se registraron 996 agresiones a líderes sociales, con 139 homicidios, 665 amenazas y 93 atentados. Hasta julio del presente año otro estudio para el desarrollo de la paz habla de 102 asesinatos de personas defensoras y 26 firmantes, lo que demuestra una tendencia al alza desde la firma del Acuerdo de Paz. Desarrollar este acuerdo, que el gobierno saliente de Iván Duque, prácticamente bloqueó, es el gran desafío de esta Colombia que a partir de hoy comenzará a vivir el sueño de un cambio por la Vida.