El portavoz del Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF), Getachew Reda. / REUTERS

Nueve organizaciones conforman una alianza antigubernamental en Etiopía

Piden dar paso hacia una transición política tras cumplirse el primer aniversario de una contienda que se ha cobrado miles de víctimas y dos millones de desplazados

GERARDO ELORRIAGA

Nueve grupos enfrentados al régimen etíope han anunciado la formación de una alianza antigubernamental en el contexto de guerra civil que sufre el país del Cuerno de África. El Frente Unido de Fuerzas Federalistas y Confederalistas de Etiopía incluye a las milicias tigray y oromo, que luchan actualmente contra las Fuerzas Armadas en el norte y centro. El acuerdo fundacional, firmado este viernes en Washington, alude a la necesidad de dar paso hacia una transición política tras cumplirse el primer aniversario de una contienda que se ha cobrado miles de víctimas y dos millones de desplazados.

La coalición recién suscrita es tanto política como militar, explicó Yohanees Abraha, su promotor y miembro del Frente Popular de Liberación Tigray (TPLF), quien negó la existencia de contactos con el primer ministro, Abiy Ahmed. El Frente de Liberación Oromo (OLA) y el Movimiento Democrático Agaw, dos de las facciones mencionadas en el documento, confirmaron su participación. El comunicado recoge formaciones vinculadas a los afar y somalíes, otros pueblos con reivindicaciones ancestrales, y a varios grupos más pequeños establecidos en las provincias de Gambella o Sidama.

La posibilidad de que la alianza se una a aquellas guerrillas que quieren expulsar a Abiy Ahmed es una de las opciones planteadas a los convocantes. El representante del OLA aseguró que los próximos acontecimientos dependen de la voluntad del Gobierno. «Por supuesto que preferimos una transición pacífica y ordenada con la destitución del primer ministro», aseguró.

Aterrorizados

La situación en la capital no ha variado. La vida cotidiana sigue a su ritmo y no existe escasez de suministros, «pero sus habitantes están aterrorizados porque el TPLF puede llegar en cualquier momento y, entonces, el conflicto experimentará una escalada», explica un miembro de la comunidad tigriña en Addis Abeba. También afirma que los ciudadanos creen que la milicia pretende destruir Etiopía y matar inocentes. «La gente ha sido manipulada para imbuirla estos pensamientos», añade.

En cualquier caso, las cancillerías occidentales son conscientes del peligro. Washington ya ha autorizado la salida de funcionarios no esenciales y Londres ha urgido a sus ciudadanos a que abandonen el territorio

Ambos bandos no han reaccionado a las peticiones de diálogo formuladas por Jerry Feltman, el enviado de la Casa Blanca. El OLA, el aliado oromo de los tigriña, indica en las redes sociales que se halla a unos 100 kilómetros al este de la urbe y denuncia bombardeos sobre las urbes que controla.

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