Los militares descubren a la mujer y la siguen por la carretera.

Militares de Mozambique graban cómo atacan y asesinan a una mujer

El vídeo muestra revela el clima de violencia extrema que padece la región, donde han muerto 1.500 personas

GERARDO ELORRIAGA

La mujer, sola y desnuda, es sorprendida por varios uniformados que circulan por una carretera. El vídeo muestra los latigazos que infligen a la sorprendida víctima y, posteriormente, las ráfagas de las armas automáticas que acaban con su vida. La grabación fue realizada por los propios agresores en la provincia mozambiqueña de Cabo Delgado, norte del país, según análisis de geolocalización. Desde hace tres años, el territorio septentrional de la antigua colonia portuguesa padece una insurrección de naturaleza yihadista. El hecho, de una crueldad extrema, revela el clima de violencia extrema que padece la región, donde han muerto 1.500 personas y 250.000 han sido desplazadas desde que se inició el conflicto.

Los presuntos soldados siguen acribillando su cuerpo derribado sobre el asfalto. Las imágenes finalizan con una alusión de uno de los presentes a la condición radical de la nativa diciendo que es una 'al shabaab'. El crimen ha sido calificado de «horripilante» en un comunicado difundido por el Ministerio de Defensa, que ha solicitado una investigación para esclarecer la identidad de los autores, algo que no parece especialmente complicado porque muestran sus rostros en primer plano y visten con prendas militares.

Las violaciones de derechos humanos en la zona han sido denunciadas repetidamente por Amnistía Internacional, que ya mostró en mayo vídeos de torturas cometidas por el Ejército. Los portavoces castrenses han denunciado la manipulación ejercida por los insurgentes, a los que atribuyen campañas de desprestigio en los medios de comunicación. El Gobierno obstaculiza la información procedente del área en conflicto e, incluso, ha llegado a encarcelar a periodistas que cubrían la contienda.

El norte de Mozambique, de mayoría musulmana, sufre mayores índices de pobreza y desempleo que el resto del país. Los hechos alientan inquietantes similitudes con el advenimiento de la insurrección en Nigeria. La milicia local Ansar al-Sunna se ha mostrado anticristiana y antioccidental y pretende una islamización de la sociedad por la fuerza de las armas, pretensión contestada con el desplazamiento de tropas. Los extremistas son conocidos como 'al shabaab', pero no tienen vínculos con la guerrilla somalí, y adquirieron cierta proyección internacional tras prometer lealtad al Estado Islámico.

La existencia de ricos yacimiento de gas 'offshore' complica aún más las circunstancias de la contienda. Los proyectos de extracción, a cargo de empresas francesas y norteamericanas, han redundado en la militarización de la costa y la llegada de mercenarios a sueldo de las empresas. Pero esto no ha disuadido a los rebeldes, que incluso han incrementado la ambición de sus ataques.