Videocámaras en Las Canteras

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA

El tercer robo en dos años fue la gota que colmó el vaso. Harto de los asaltos a su restaurante, un empresario de Las Canteras ha comenzado a recabar apoyos para conseguir que el Ayuntamiento y Delegación de Gobierno acuerden la instalación de cámaras en la avenida, en especial en el entorno de la calle Gran Canaria. Su restaurante se llama Ají, Limón y Canela y es uno de los más reputados de cocina peruana de la capital. Lleva cuatro años sirviendo ceviche y otros platos del otro lado del Atlántico. Al principio estaban en Bernardo de La Torre, pero se mudaron a Las Canteras buscando una mejor expectativa de negocio. Sin embargo, los problemas que sufren en primera línea de playa no se los encontraron jamás en la zona Puerto. «Lo que no tuvimos allí, lo tenemos donde no debería ser». Se refiere Antonio Miguel Sánchez, el empresario afectado, a la inseguridad. Hace unas semanas, un grupo de personas no identificadas aún por la Policía Nacional cogió una tapa de alcantarilla y la estrelló contra la puerta de su local. Accedieron al restaurante y aparte de los daños materiales, se llevaron la caja registradora y los equipos informáticos. «Fue algo rápido, cuando saltó la alarma y comunicó con la policía ya estaban fuera», explica Sánchez, «entiendo que llevaban un tiempo observándonos, en Las Canteras resulta muy sencillo porque te sientas en el paseo y no levantas sospechas». Es el tercer asalto que sufre su restaurante en dos años. Pero no es el único caso. Cuenta que en un negocio contiguo también se han producido robos y que a una empleada suya en la calle Gran Canaria le intentaron quitar el bolso por el procedimiento del tirón. Por eso, ha decidido actuar. «Los locales tenemos que tomar medidas pero resultan insuficientes, es necesario aumentar la vigilancia de cara a la calle», explica Sánchez, quien anuncia que va a comenzar a solicitar el respaldo de empresarios y vecinos de esta zona para que se estudie la posibilidad de instalar cámaras de videovigilancia en esta zona de Las Canteras. El empresario reconoce que no ha hablado aún con el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para que se pueda materializar la iniciativa, pero ya ha iniciado contactos con comercios cercanos y vecinos para hacer extensiva la petición de aumento de seguridad y de instalación de cámaras al menos en el tramo que va desde La Puntilla hasta el entorno de la calle Gran Canaria. «Debería haber videocámaras porque así, cuando menos, podríamos ver lo que ha pasado», expone. El dueño de la licorería que está en la calle Gran Canaria también está a favor de la medida porque aunque reconoce que él no ha sufrido ningún acto vandálico, sí conoce el caso del restaurante peruano, así como varios locales del entorno del mercado del Puerto con los mismos problemas. Otra vecina, que no se identificó, también mostró a este periódico su posición favorable a la instalación de cámaras. «No me importa, yo tengo cámaras en mi negocio», reconoce. Todos se quejan de la escasa presencia policial que hay en el paseo de Las Canteras de noche. «Durante el día, pasa la Policía Local, pero al caer la noche la presencia de los agentes es mínima y se limita a una unidad por el paseo, y en horas muy concretas», lamenta Antonio Miguel Sánchez.