Unas vacaciones «en la gloria»

10/08/2016

La octava isla experimenta este verano un auténtico fenómeno turístico, con sus 600 camas reservadas a un año vista, a pesar de no estar reguladas. Canarios y peninsulares son los clientes de julio y agosto por excelencia, aunque la temporada alta del verano graciosero se empieza a alargar hasta mediados de noviembre.

Los canarios de las islas mayores, aunque cada año más peninsulares, y extranjeros en menor medida, hacen sus reservas con un año de antelación para poder acceder a uno de los apartamentos de la octava isla en los meses de julio y agosto. Es el caso de un grupo de amigos de la capital grancanaria. «Hemos alquilado varios apartamentos en el complejo Evita Beach, a mil euros cada uno, durante una semana, mucho más barato que en nuestra isla y con mayor calidad, limpieza, y hasta mobiliario de diseño», explica Fernando García, que comparte con su pareja, otros amigos y los hijos de ambos un apartamento en Caleta de Sebo. «Estamos en la gloria», resume la familia su estancia en la isla, «de la que oímos maravillas pero que nunca habíamos visitado», cuenta. La temporada alta sigue siendo asequible en el islote, lo que ha hecho que se alargue hasta mediados de noviembre. «En otoño, el público es más de Lanzarote, los extranjeros vienen fuera de temporada y, desde mayo, hay más peninsulares, muchos catalanes este año, pero también vascos y asturianos», explica una de las camareras de la avenida, que se ha llenado de visitantes de un día que llegan en el barco de las once.