Una ley para no olvidar las fosas

22/01/2016
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Localizar, exhumar e identificar. Estas tres premisas son las que vertebrarán la futura Ley de Memoria Histórica de Canarias que están promoviendo las asociaciones que agrupan a familiares de desaparecidos de Tenerife La Palma y Arucas. Este jueves se reunieron con la presidenta del Parlamento, Carolina Darias, y antes lo hicieron con el presidente de Canarias.

Más de 3.500 personas desaparecieron en Canarias durante el golpe de estado de 1936 y la Guerra Civil y muchas pueden estar  en pozos de Gran Canaria, enterradas en los montes de Tenerife y La Palma, aunque «el gran cementerio de desaparecidos es el mar», decía ayer Mercedes Pérez Schwartz, presidenta de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de (ARMH) Tenerife «es el mar». Esos cuerpos ya no se podrán recuperar pero sí los que están en pozos, montes u oquedades volcánicas por eso creen, tanto ella como Pino Sosa y Balbina Sosa, de la asociación de Arucas, y Aralda Rodríguez, de La Palma, que «urge» que Canarias cuente con una ley de Memoria Histórica propia

La propuesta que este jueves presentaron las tres asociaciones a la presidenta del Parlamento de Canarias, Carolina Darias, y a los miembros de la Mesa de la Cámara, «tiene como eje central  la búsqueda, exhumación e identificación de los desaparecidos, porque es lo que más prisa corre», aseguró Pérez Schwartz, quien, además explicó que esa ley, que «se mira en las de Andalucía y Navarra», recoge que será el Gobierno de Canarias quien se encargue de estos tres aspectos. «El Gobierno -dijo- es quien tiene capacidad económica y personal para hacerlo», porque los 20.000 euros de subvención que este año reciben las asociaciones del Ejecutivo canario «no da más que para actividades de concienciación».

Balbina Sosa indicó además que la ley que proponen, cuyos puntos básicos formularon este jueves a Carolina Darias y a los miembros de la Mesa, tiene que salir «más pronto que tarde porque cada vez quedan menos fuentes orales, que saben dónde pueden estar los desaparecidos», y porque «la primera generación de familiares ya tiene más de 80 años y la tercera pasa de los 40».

Aralda Rodríguez destacó la «receptividad» de los miembros de la Mesa a la propuesta y avanzó que la próxima reunión será los la Junta de Portavoces porque, según agregó Pérez Schuartz, «esta ley no la puede capitalizar un grupo, sino que tiene que ser de todos».