Una acumulación de magma provoca la reciente actividad volcánica de El Hierro

28/10/2014

Un nuevo modelo de tomografía sísmica, en el que han participado científicos de la Universidad de Granada, revela que la reciente actividad volcánica de la isla de El Hierro se debe a una acumulación de magma a 25 kilómetros de profundidad.

Un artículo publicado en la revista "Geophysical Journal Internacional", liderado por investigadores del Instituto Andaluz de Geofísica de la Universidad de Granada, ha aportado nuevas informaciones del origen del magma responsable de las recientes actividades eruptivas de la isla de El Hierro.

Según ha informado hoy la Universidad de Granada, los resultados de esta investigación han revelado que bajo El Hierro, y a una profundidad entre los 12 y los 25 kilómetros, se ha producido una acumulación de un gran volumen de magma, proveniente del Manto.

El magma ha sido detenido en su ascenso por la estructura más consolidada superficial de la corteza y de la isla de El Hierro, aunque no pudo evitar la ocurrencia de al menos dos episodios eruptivos submarinos en 2011 y 2012.

Se trata, según la Universidad, de un trabajo pionero tanto por los resultados como por el volumen de datos analizados y por la cooperación institucional e internacional entre diferentes investigadores.

Los científicos también advierten de que la "aparente calma y quietud dinámica" que actualmente se observa en El Hierro puede ser alterada de manera brusca por otro nuevo pulso magmático proveniente del Manto.

Este trabajo es el fruto de la colaboración entre el Instituto Andaluz de Geofísica de la Universidad de Granada, las universidades de Cádiz y La Laguna (Tenerife), el Instituto Volcanológico de Canarias y el departamento del Petróleo, Geología y Geofísica de la Universidad rusa de Novosibirsk.

En esta investigación se ha obtenido un modelo tridimensional (tomografía sísmica) de velocidades de ondas sísmicas P y S bajo la isla de El Hierro.

Para ello, los científicos han analizado más de 13.000 terremotos locales registrados en el período comprendido entre julio de 2011 y septiembre de 2012.

Los resultados revelan que la mayoría del área situada en la parte fuera del mar está asociada a una anomalía de alta velocidad que alcanza una profundidad superior a 10-12 kilómetros.

"Esta anomalía se interpreta como la acumulación de rocas ígneas sólidas eruptadas durante el último millón de años y cuerpos magmáticos intrusivos", según Jesús Ibáñez, que indica que bajo este patrón de alta velocidad se observa una anomalía de baja velocidad "interpretada como un gran volumen de magma proveniente del Manto terrestre bajo El Hierro".

Estas erupciones, agrega, "tuvieron lugar alrededor de la isla donde la corteza es mucho más débil que el área interior, donde el material fundido no puede penetrar".

Según el investigador, estos resultados aportan nuevos datos al modelo geológico que podría explicar el origen del volcanismo en las islas oceánicas, "como las Canarias, que aún no está claro".