Un libro joya para la botánica

Patricia Vidanes Sánchez
PATRICIA VIDANES SÁNCHEZ

Trece años lleva la Fundación Mapfre Guanarteme publicando en edición facsímil la Historia Natural de las Islas. Editada originalmente en latín y francés entre los años 1835 y 1850, ahora llega el tercer tomo de Phitograhia Canariensis, obra de los naturalistas y botánicos Sabino Berthelot y Phillipp Barker Webb, una auténtica joya. Alfredo Herrera Piqué, director científico de la reedición de la Historia Natural de las Islas Canarias, apunta que el proyecto de reedición de la obra enciclopédica conlleva «un trabajo inmenso», aunque qué menos cuando se trata de una monumental edición facsímil, traducida del francés al español, que respeta al detalle la obra original (letra, papel, ilustraciones, leyendas en latín...). Además, con Phytographia Canariensis, Tomo III, Sectio III, el proyecto editorial «ha pasado el ecuador». Después de la publicación de Misceláneas, Geografía Botánica, tres volúmenes de Phytographia Canariensis y su Atlas geográfico y botánico, resta publicar los volúmenes de Zoología, Etnografía, el tomo cuarto de Phytographia Canariensis y el correspondiente a Geografía. En su conjunto, se trata de «una obra de una gran magnitud», y no solo por su extensión. El último tomo de Phytographia Canariensis tiene 479 páginas de descripciones botánicas en texto latino y 116 láminas botánicas. Es lo que significa esta segunda publicación mundial después de la de París del siglo XIX. El catálogo científico de la flora canaria, con detalladas láminas de las especies endémicas y descripciones en latín, sigue siendo vigente, cuenta Herrera Piqué, para el estudio científico y el conocimiento de nuestro hábitat. Y es precisamente a la comunidad científica, a bibliotecas, universidades y a jardines botánicos como el Viera y Clavijo, el Real Jardín Botánico de Madrid o el de La Laguna a quienes puede interesar esta cuidada reedición, pero «también a personas interesadas en general». Se trata de «llegar a lugares que tienen trascendencia para la documentación científica» pues hay que tener en cuenta que «es la obra científica más importante que se ha hecho de Canarias, la más importante de Botánica, con aportaciones de endemismos de Canarias ignorados hasta la fecha».