Montañismo

Thaïs toca cima en el Mont Blanc

Thaïs Henríquez lo ha conseguido. La campeona de natación sincronizada, historia del deporte en las Islas con dos medallas olímpicas, ha logrado exorcizar sus miedos y, en su primera experiencia en la montaña, pisó la cima del Mont Blanc, origen y referente del alpinismo mundial.

«A la cima no se llega superando a los demás, sino superándote a ti mismo», rezaba en sus redes sociales Thaïs Henríquez antes de encarar el desafío planteado por CANARIAS7 con el patrocinio del Cabildo de Gran Canaria y Ralons Sport. Pues la doble medallista olímpica se superó a sí misma consiguiendo alcanzar la cumbre alpina, cuna y referencia internacional de este deporte.

Lo que parecía un imposible hace unos días, cuando estuvo a punto de abandonar el reto tras no poder hacer cima en el Gran Paradiso italiano (4.061 metros) -«esto es muy duro, veo muy complicado llegar a la cumbre del Mont Blanc»- al estar condicionada por la dureza de este deporte y sus problemas de espalda, a primera hora de ayer se hizo realidad con el apoyo del alpinista Javier Cruz, jefe de la expedición.

«Estoy muy orgullosa por haber logrado un desafío deportivo tan exigente que nada tiene que ver con lo que he hecho en mi carrera deportiva. Tenía vértigo, miedo a las alturas y he conseguido alcanzar la cima de una montaña mítica. Han sido jornadas de entrenamiento y aclimatación muy difíciles, estuve cerca de abandonar, pero me mentalicé en el objetivo y gracias al equipo de la expedición Ralons Sport Gran Canaria he logrado algo que nunca me hubiese imaginado», aseveró Henríquez, que sacó el gen de campeona para alcanzar los 4.810 metros de la cima alpina.

Lo logró después de hacer noche en el refugio de Goûter después de hacer un trayecto ascendente hasta los 4.000 metros de casi siete horas el día anterior. Tras descansar unas horas, Thaïs partió sobre las cuatro de la madrugada hasta la cumbre, alcanzándola cinco horas después tras una dura noche de ascenso. Escaló en roca, atravesó glaciares, superó rampas de hielo, sorteó grietas, surcó peligrosas aristas de nieve por debajo de los cero grados... Y logró alcanzar la cima de una montaña que, para una no iniciada en el alpinismo, tiene gran complejidad técnica. «He superado límites de mi misma que no creía. He vivido una experiencia muy dura pero también muy enriquecedora personalmente», admite Thaïs Henríquez.