SOS por la biodiversidad canaria

Rosa Rodríguez
ROSA RODRÍGUEZ

¿Qué sería de Canarias si su rica biodiversidad pierde las especies únicas que la conforman? ¿Qué coste tiene su destrucción? ¿Se puede parar? Preguntas como estas intentan responder desde ayer los mayores expertos en biodiversidad y especies invasoras en un foro abierto por el Cabildo de Gran Canaria tras la polémica batida de cabras asilvestradas en la Isla.

Las batidas de cabras asilvestradas que el Cabildo de Gran Canaria llevó a cabo hace unos meses abrieron un debate que sigue sin cerrarse y que ha llevado a la primera institución de la Isla a reunir a los que más saben de biodiversidad y de especies invasores en Canarias con el objetivo de «llegar al gran público» para que conozca «de primera mano» por qué se llevan a cabo acciones como la polémica matanza de cabras, el control de culebras de California o la batida de muflones y arruís, en Tenerife y La Palma.

Pero, sobre todo, decía ayer Pedro Sosa, catedrático de Biología de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y coordinador, junto a Manuel Nogales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), de las jornadas Biodiversidad y especies invasoras en Canarias, lo que se pretende es «crear conciencia» de que la biodiversidad canaria es «única en el mundo» y que muflones, culebras, ardillas, conejos y cabras y gatos asilvestrados son su peor enemigo y, por tanto, un enemigo a batir.

La comunidad científica y académica canaria es «unánime» y habla «con conocimiento de causa» del «problema» que suponen las especies invasoras para la biodiversidad y también de la importancia de erradicar a unas y mantener bajo control a otras, indicó Sosa que, además, avisaba, igual que el biólogo de la Universidad de La Laguna (ULL) Aurelio Martín, de que una especie como la culebra de California, que se localizó por primera vez en Gran Canaria en 2008, ya es «técnicamente imposible erradicar».

Las especies invasoras, dijo Martín, «no son sólo un problema, son un gran problema» y «su impacto en las Islas es mayor que la destrucción del hábitat de especies nativas».

El ecólogo de la ULL José María Fernández-Palacios también reivindicó el concepto biodiversidad «como el patrimonio más importante de Canarias» algo de lo que «parece que no nos damos cuenta». Y, como el resto, dijo que «para una vez que una administración toma una decisión acertada [la de erradicar las cabras asilvestradas] la comunidad científica no la va a dejar sola».