Sin miedo a vivir con el volcán

08/12/2015
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Voluntarios de la Asociación Volcanes de Canarias estuvieron este verano en Estados Unidos visitando el volcán Santa Helena, el parque Nacional de Yellowstone y el Monte Rainier. Querían recabar información sobre la naturaleza volcánica de estas zonas y sobre la gestión que allí se hace del fenómeno. Ahora dan charlas por las Islas contando su experiencia.

La crisis volcánica de 2004 en Tenerife sirvió para que quienes viven en las Islas comenzaran a darse cuenta de éste es un territorio volcánicamente activo del que nadie parecía haberse dado cuenta a la hora de elaborar planes de emergencia y protección civil y, ni siquiera, para informar a la población. Una década después «sigue habiendo cosas pendientes de cara», sobre todo lo relativo a la información que se suministra que, casi siempre, lo acaban haciendo los aficionados a la volcanología, dice Víctor Melo, miembro de la Asociación Volcanes de Canarias.

La erupción de El Hierro, dice, fue «muy llamativa», pero también «muy sencilla de resolver porque no causó ningún problema real a la población», sin embargo, Melo cree que fue un «toque de atención a las autoridades» que en unos meses intentaron hacer el trabajo que no habían hecho en años y se encontraron con que «la población se fiaba más de los foros y redes sociales que de la información oficial». Este verano Melo y Marcos López, también miembro de  Volcanes de Canarias, realizaron un viaje científico a las estructuras geológicas más importantes de Estados Unidos. Visitaron el volcán Monte Santa Helena, el parque de Yellowstone y el Monte Rainier y a cada paso que daban se encontraban con que «no había miedo a hablar de los volcanes, al contrario, la idea es que la gente que habita allí conozca lo que hay y sus riesgos, pero también los visitantes», explica Melo.  

Creen que en Canarias  falta la información, por eso, tras regresar de su viaje, van a recorrer las  Isla para contar su experiencia y que en Estados Unidos, un país con zonas volcánicamente activas, «no hay miedo a hablar sobre los riesgos ni sobre cómo actuar en caso de erupción».

Melo cree que «cuando la población está informada no se asusta» por eso dice que en El Hierro «cuando la tierra comenzó a temblar y luego se produjo la erupción submarina la gente estaba muy asustada; apenas tenía información». Estas semanas ha vuelto ha haber temblores y los herreños, «aunque menos que en 2011,  siguen con miedo».