Baloncesto : Herbalife Gran Canaria

Roberto Guerra, el ejemplo de una gesta

El derecho a la intimidad y la discreción del vestuario siempre protegerá si Roberto Guerra lloró o no el pasado jueves en el Buesa Arena tras el triple asesino de Heurtel. Sus ojos enrojecidos daban algún indicio, al menos, de rabia e impotencia. Él más que nadie sabía lo que representaba para todos un Gran Canaria en semifinales.

El pasado mes de diciembre Roberto Guerra era un trabajador eventual, con un contrato con el primer equipo que se iba renovando de quincena en quincena. Un compañero suyo, en un pasillo, hablaba sobre él. «Sería una putada que no lo renovaran. Aporta en la pista mucho más de lo que parece, pero donde realmente es indispensable es en el vestuario. Es un tío fantástico que nos da muchísimo». Guerra siguió hasta el final y pudo enterrar la frustración que con él vivieron muchos en la última década, llegar a una semifinal de la Copa del Rey y otra de Liga.
Guerra ha regresado a su casa, donde se curtió desde la camiseta verde de los Salesianos hasta ser el emblema mediático de la entidad. Solo Jim Moran (358) supera el número de partidos jugados por el de Marzagán (270) bajo heráldica claretiana, un hecho que le convierte en histórico. Hace 10 años, el 22 de mayo de 2003, Roberto Guerra jugó ante Estudiantes su primer partido en unas eliminatorias por el título con el Gran Canaria. Con él se ejemplifica la magnitud de lo conseguido. «Para los que llevamos muchos años aquí  significa muchísimo. Una de las experiencias más bonitas que he vivido en el baloncesto. Estoy superorgulloso por mis compañeros que siempre han estado ahí aunque nunca hubiéramos dado este pasito más», confiesa con perspectiva.

El escolta fue reclutado a principio de temporada para el filial de LEB Plata. Deshecho el acuerdo con el UB La Palma, un grupo de jóvenes era reunido para competir en la tercera categoría. Guerra, junto a Juanmi Morales y Añaterve Cruz, fueron fichados para dar madurez y aportar cuajo a los noveles. Las lesiones y los problemas de cupos le hicieron ir ocupando una ficha provisional con el grupo ACB, hasta que su trabajo le valido para seguir hasta el final.

En las eliminatorias por el título ha ido creciendo a su mejor nivel de la temporada. Especialmente en el primer duelo de la serie en la que hizo 10 puntos. «Ahora recuerdo momentos no tan buenos, y lo hago viendo que tenemos un equipazo y una gente que está muy implicada con el club. Quiero disfrutarlo. ««Ha costado lo suyo. Nos lo merecemos y debemos disfrutarlo. Lo merecemos por complicidad y compromiso».