Borrar
Vea la portada de Canarias7 de este sábado 20 de julio
Pedro Cubiles, perdido en la montaña

Pedro Cubiles, perdido en la montaña

La ascensión al Parinacota boliviano, que la expedición Ralons BMW-Mini Gran canaria afrontó el pasado miércoles, estuvo marcada por un imprevisto que elevó la tensión del reto deportivo. Pedro Cubiles, uno de los integrantes del grupo de montañeros, permaneció durante una noche perdido en el volcán.

Lunes, 29 de junio 2015, 14:27

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Cubiles ve el mundo desde un objetivo. Periodista de la Televisión Canaria, vive para escaparse cada vez que su profesión se lo permite. Con postales de todo el mundo, dice que aún le queda mucho por andar cada vez que se le pregunta por el siguiente destino. Su pasaporte en imágenes e historias: Viajesnomadas.com. Por eso no dudó en enrolarse de nuevo en la iniciativa CANARIAS7 y Javier Cruz en Los Andes.

Vuelve a colorear con imágenes de Bolivia el viaje de la expedición Ralons BMW-Mini Gran Canaria con el luchador Juan Espino, El Trota, después de vivir la experiencia en el Kilimanjaro. De aquel viaje protagonizado por Enhamed Enhamed resultó el delicioso documental Marangu, pasos encantados.

Sin embargo ahora, en el altiplano andino, ha fotografiado la cara más difícil del deporte. Hasta el punto, reconoce, que temió por su vida en los momentos de mayor debilidad física y mental.

Una mala interpretación del plan establecido acabó en oscuridad. Después de acompañar desde la distancia, afectado por el mal de altura y noches de somnolencia, casi desde el origen de la ascención al Parinacota, Pedro no pudo más a falta de 300 metros de la cumbre del volcán. Entonces deshizo el camino andado hasta el punto intermedio acordado con el resto de la expedición. Pero su sentido de la orientación le jugó una mala pasada. Permaneció a la espera en el lugar equivocado y ahí empezó su odisea.

Cubiles no se percató de su error y el resto del grupo interpretó que se había marchado hasta el punto de partida en la falda de la montaña. Y entonces llegó el ocaso. El periodista, confirmó con la puesta de sol su mala suerte antes de que el resto de expedicionarios, horas más tarde, conociesen que Cubiles no estaba en el campo de altura.

La noche apenas dio margen para la búsqueda del montañero. Cinco horas después de que se diese la voz de alarma, a las 2.00 de la mañana, y con ayuda de guías locales, se suspendió la búsqueda.

Pedro no daba señales de vida. El dispositivo se reanudaría a primera hora de la mañana. Con la complicidad y benevolencia de los primeros rayos de sol. Hasta los albores, la negritud absoluta en las entrañas de la montaña. Se doblaron los equipos de rescate, se movilizaron a guías locales, se notificó a las autorides locales su ausencia e incluso se pulsó la ayuda de instituciones como la embajada española en Bolivia. Todos los recursos disponibles a su disposición. Una tercera noche en el Parinacota, soportando condiciones extremas, podría ser fatal.

Sajama, un pueblo que contenía la respiración a la espera de noticias. Y llegó a media mañana, tras dos noches en el Parinacota, y era positiva. Cubiles estaba de vuelta, podía contar su encuentro a solas con el Parinacota. Otra exclusiva para Pedro.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios