Congresos insulares del PP

Montelongo, única víctima del liderazgo de Antona

El renovado liderazgo de Asier Antona en el Partido Popular de Canarias se sustentó por el apoyo coral de casi todas las islas, a excepción de Lanzarote. Fuerteventura fue un lugar clave; enfrentado a Águeda Montelongo, el presidente regional fue capaz de tejer una red que ha debilitado a su opositora.

Tras dar carpetazo al congreso regional, el PP de las Islas se somete a un nuevo ejercicio de democracia interna con la celebración de los congresos insulares. En este mapa de liderazgos insulares, fuentes del partido tienen claro que solo habrá una damnificada: Águeda Montelongo, presidenta en Fuerteventura.

La líder majorera y Astrid Pérez, presidenta insular en Lanzarote, fueron las únicas que movilizaron apoyos a favor de Cristina Tavío con la intención de impedir que Antona fuera reelegido presidente. Pero la diferencia entre una y otra fue clara, mientras Montelongo evidenció su pérdida de control orgánico, Pérez logró que los afiliados de la Isla votarán mayoritariamente a la candidatura no oficialista.

Este demostración de control, se une al movimiento dado por Pérez, antes del congreso regional de Infecar, en el que hizo que desde el PP de Lanzarote se respaldara la proclamación de Antona como líder regional.

En el gesto de Pérez iba una renuncia a la batalla. Además, se marcan otras distancias con Montelongo. La relación personal entre Pérez y Antona no es tan hostil como la que mantienen el presidente regional y la líder majorera. Pero, a su vez, el hecho de que Pérez haya sido capaz de controlar el granero de votos de su isla y que ya en su día también se impusiera a las candidaturas que quiso imponer José Manuel Soria, le otorgan respeto desde la esfera del poder.

Montelongo, sin embargo, ha cedido espacio al grupo opositor que domina desde Pájara Domingo Pérez. Este no será el cabeza de cartel en el congreso insular de Fuerteventura, tal y como avanzó CANARIAS7 esta semana. En ese papel podría encajar Fernando Enseñat.

El sector contrario a Montelongo dudaba si sacar toda la artillería ahora o esperar a dar el paso más adelante, pero se sienten comprometidos después de su implicación en el congreso regional. Entienden que después de movilizar a parte del electorado interno del partido a favor de Antona, ahora el cambio orden en el partido no puede quedar en punto muerto.

En el resto de las islas no se darán más carambolas. Gran Canaria y Tenerife seguirán siendo feudos dominados por Australia Navarro y Manuel Domínguez, que en las primarias regionales enseñaron buena parte de su peso especifico.

Así las cosas, tampoco se discuten los liderazgos de Elena Álvarez en La Palma, relevo de Antona al frente de la presidencia insular, ni de García Casañas en El Hierro. En La Gomera la situación es diferente. Hay sectores del partido en contra del presidente Javier Trujillo, pero igual que este, favorables a Antona. Por lo que se busca pacificar en una sola lista.