Milovanovic y sus recuerdos inolvidables del Súper Dépor

Ignacio S. Acedo
IGNACIO S. ACEDO

Verano de 1995. El Deportivo ya estaba en pleno crecimiento y John Benjamin Toshack, por entonces en el banquillo de Riazor, imploró a Augusto César Lendoiro la contratación de un talentoso centrocampista de 22 años que emergía en el OFK Belgrado. Su nombre, Branko Milovanovic. Toshack estaba encaprichado con un futbolista que cumplía con los rasgos de la escuela balcánica: pases milimétricos, técnica depurada y rigor táctico. Al final Lendoiro accedió. Pero no tuvo suerte en la entidad gallega Milovanovic en el año y medio en el que permaneció en la nómina blanquiazul.

«Bebeto, Mauro Silva, Donato, Fran, Martín Vázquez, Djukic, Begiristain, Rivaldo... Coincidí con auténticas figuras y hacerse sitio en el once estaba complicadísimo», recuerda el actual secretario técnico de la UD, que el domingo regresará a Riazor «lleno de emociones». Pese a que su etapa deportivista fue efímera (apenas doce partidos de Liga), asegura que guarda «mucho cariño» por la vivencia en Galicia, su primera etapa lejos de Yugoslavia, y que le sirvió «para crecer en todos los sentidos».

«Nada más llegar ganamos la Supercopa al Real Madrid. Luego hicimos una gran campaña en la UEFA, cayendo eliminados ante el PSG francés. Me acogieron muy bien desde el primer día. Y el nivel humano y profesional que había en aquel Súper Dépor era fantástico. Fui un privilegiado porque compartí vestuario con gente maravillosa. Begiristian fue uno de los primeros en conocer a mi hijo Nikola, que es gallego. Ahora está en el Manchester City y nos cruzamos llamadas.Y mantengo amistad con muchos de aquellos socios. Djukic, Martín Vázquez...», abunda.

Branko, que acabó abandonando el Deportivo en diciembre de 1996 rumbo al Guimaraes portugués, no se ha querido perder la oportunidad de volver al escenario que, insiste, le hizo vivir «una etapa muy bonita». «Seguro que tengo la oportunidad de saludar a muchos amigos y de recordar en el campo las cosas que allí me pasaron. Pero lo importante es que gane la UD. Ojalá que en junio podamos subir los dos y repetir este partido la próxima temporada en la Primera División. Desde luego que lo firmo ya», concluye el dirigente serbio.