Medalla de honor a Ángel Bara, pionero de la modalidad en Canarias

Ignacio S. Acedo
IGNACIO S. ACEDO

Ángel Bara (Sabiñánigo, Huesca, 1950), fundador y alma máter de la Vuelta Cicloturista de Gran Canaria, iniciativa de amplio impacto internacional y que va ya camino de su treinta aniversario, recibirá hoy en Madrid la Medalla de Honor de la Asociación Española de la Carretera en reconocimiento a su contribución a la seguridad vial.

Bara, que lleva 38 años afincado en Gran Canaria, admite que se ha llevado «una gran sorpresa con esta designación» y atribuye a la ronda que organiza cada mes de diciembre por la geografía isleña el mérito de un premio «que tiene un gran valor».

«No quiero dejarme a nadie fuera de la enorme dedicatoria que hago, porque es de justicia acordarse de muchísima gente, entre los que destaco a Francisco Damián Amador, que ha ayudado a que el cicloturismo haga de Gran Canaria una referencia mundial, pues nos conocen en Australia o China por nuestra vuelta, y vea compensada su labor con este galardón», asegura emocionado y en puertas de una gala en la que podría coincidir con el rey de España, pues Felipe VI ha sido elegido como Medalla de Oro de este organismo que ahora celebra su medio siglo de andadura. «Va a ser un momento muy especial y que me tomaré como la recompensa a tantos y tantos años de esfuerzo compartido con muchos compañeros y amigos», desliza. Bara confía en que respaldos de este calibre «ayuden y potencien» la disciplina en la que tanto empeño ha puesto y que «sigue necesitando de la colaboración decidida de empresas e instituciones públicas» para mantener a la Isla en primera plana.

«Muy poca gente sabe que el Pico de las Nieves es el más duro de Europa. Y lo tenemos aquí. Deberíamos valorar mucho más las excelentes condiciones geográficas y meteorológicas de las que disponemos todos los días del año. Somos unos privilegiados y no nos damos cuenta», insiste. Y es que a la hora de incidir en las bendiciones de la prueba que ha tutelado recalca que Gran Canaria «es una plataforma inigualable para del deporte, en especial el ciclismo, y el turismo» que debe «aprovecharse al máximo», algo que «la gente ha tardado muchos en darse cuenta, aunque se está a tiempo de todo».

La nueva edición de la Vuelta Cicloturista de Gran Canaria calienta motores con casi medio año de antelación y se prepara, como es tradición, para acoger a más de cien participantes provenientes de todas las esquina del planeta y abierta, como no podía ser de otra manera, a los canarios que deseen sumarse a una iniciativa en la que dar pedales, incentivar la convivencia y descubrir el paisaje integran una oferta inmejorable y exclusiva. «No tengo la más mínima duda de que repetiremos éxito en todos los niveles porque vendrán muchos cicloturistas extranjeros, lo que acredita que algo estamos haciendo bien para tener esta proyección», dice.