Los vecinos de Guanarteme piden más seguridad frente a los okupas

CANARIAS7

Los problemas de seguridad que generan algunos de los grupos que mantienen viviendas ocupadas en el barrio, y las deficiencias de mantenimiento de la plaza del Pilar son algunos de los problemas que los vecinos de Guanarteme expusieron ayer al alcalde, Augusto Hidalgo, durante el recorrido que realizó por sus calles.

El alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Augusto Hidalgo, y varios concejales de su grupo de gobierno recorrieron ayer el barrio de Guanarteme para conocer de primera mano, y a pie de calle, las reclamaciones de los residentes en el barrio para mejorar las prestaciones que los servicios municipales dan a los vecinos.

Una de las demandas más repetidas fue la necesidad de mejora del firme de la plaza de El Pilar, que presenta algunas losetas despegadas, así como el problema que supone las filtraciones de agua desde la plaza a los locales subterráneos usados como centro social y cultural, además de almacén, por los residentes y la comisión de fiestas del barrio. Hidalgo se comprometió con los presentes a encargar a la empresa municipal de estacionamientos, Sagulpa, un estudio para determinar el estado de la cubierta del parquin subterráneo situado bajo la plaza, por si fuera necesario renovar el material aislante colocado bajo las losetas de la plaza, que es, a juicio de los vecinos, el causante de las filtraciones de humedad al local comunitario.

Finalmente, la comitiva, por indicación de los vecinos, recorrió las calles Lepanto, Mario César y Valparaíso, donde se acumulan decenas de antiguas casas terreras vacías, muchas de ellas habitadas de manera ilegal por okupas. Las quejas se concentran sobre todo en la calle Mario César (junto al centro de salud), donde suelen generar problemas de convivencia y de inseguridad al resto de vecinos. Hidalgo, tras comprobar el mal estado de conservación de muchas de las casas, aseguró que se dirigirá a la Delegación del Gobierno en Canarias para planificar en la zona una actuación conjunta con la Policía Nacional, y a revisar los riesgos de derrumbe de los inmuebles.