Los okupas acampan en palacio

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO

Burro viejo no aprende idiomas. Tampoco en Telde. Al menos no el Ayuntamiento, que insiste en dejar a su particular zona cero de la mano de Dios. Y ahora también de los okupas, que han tomado el Palacio de la Cultura, en Arnao, cual Bastilla, para sobresalto de vecinos y transeúntes de Los Llanos.

Esta denuncia tiene rostro, y nombre y apellidos, los de los vecinos de las calles que rodean al vetusto y abandonado Palacio de la Cultura y de las Artes de Arnao, que prefieren mantener su anonimato por temor a posibles represalias. Pero aseguran que han dado el paso de quejarse en un medio de comunicación ante la falta de voluntad que dicen haber percibido por parte del Ayuntamiento a la hora de dar carpetazo a este problema.

«Llamamos y llamamos a la Policía Local y a la Nacional, y se pasan la pelota unos a otros», se lamentan los vecinos consultados. Han hecho acto de presencia, en más de una ocasión, pero sin demasiados resultados, se quejan. Incluso cuentan que hace 15 o 20 días practicaron una redada y que pillaron dentro a unas 20 personas. «Pero nos dijeron que poco pudieron hacer porque eran menores». Sin embargo, ellos sostienen que los cabecillas no lo son. «Si los vemos todos los días sacando al perro».

El palacio es un mundo, una mole llena de habitáculos donde poder montarse un «chabolo», como sus okupas lo han rebautizado, pero también una fuente inagotable de peligros, con alturas de vértigo y sin protección, propias de un edificio aún en obras desde hace 15 años. Más allá de las molestias a los vecinos, el riesgo de que cualquiera de esos chicos y chicas pueda caerse y matarse es alto. Y el inmueble, y la responsabilidad, es municipal.