Los maestros del arte canario del siglo XX toman el Cicca

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA

La obra de las principales figuras del arte en Canarias del siglo XX era muy permeable, tanto a las influencias de las vanguardias europeas como a los contundentes lenguajes creados por ellos mismos. Los temas y formas expresivas se contagiaban de unos a otros, algo que evidencia la exposición Paralelismos e influencias que se exhibe en el Cicca.

La craneología de Juan Bordes se enfrenta a las cabezas esculpidas por Manuel Bethéncourt, Tony Gallardo, Plácido Fleitas y el maestro de casi todos ellos, Abraham Cárdenes; Martín Chirino exhibe su espiral en un collage sobre madera y en una escultura junto a las formas concéntricas de Lola Massieu y Fernando Álamo; un surrealista paisaje playero de Juan Ismael dialoga con otra estampa igualmente marinera y onírica de Pedro González. Son algunos ejemplos de cómo temas, formas y autores de distintas épocas se unen en la exposición Paralelismos e influencias en el arte canario del siglo XX, una especie de itinerario por la creación contemporánea isleña a través de sus motivos y estilos predilectos, en los que maestros y discípulos encontraron sus fuentes de inspiración.

Con esta muestra, su comisario, el coleccionista Antonio P. Martín, desea reivindicar el valor de la creación canaria. «Nunca se ha respetado lo que tenemos y, a veces, es mejor que lo de fuera», indicó durante rueda de prensa este apasionado del arte.

En total, la muestra recoge las piezas de 40 artistas. Muchas de ellas pertenecen a la colección de la Fundación de La Caja, otras 14 al Cabildo de Gran Canaria, mientras que 18 corresponden a colecciones particulares. Algunas de ellas han sido muy poco vistas, como un insólito y colorista Paisaje con horizontes (1963) de Cristino de Vera, o la obra El viento, Teneguía (1979) de Martín Chirino, oculta en un despacho de un cargo público del Gobierno de Canarias; o la inédita y sugerente marina Astarté (1976), de Juan Ismael.

Entre los autores de la muestra están Néstor Martín Fernández de la Torre, Óscar Domínguez, César Manrique o Manolo Millares. «Ver los paralelismos entre artistas de distintas generaciones es muy interesante desde el punto de vista pedagógico», indicó el representante de la gestora de la Fundación La Caja de Canarias, Manuel Lobo.