Montañismo

La expedición ya está en Chamonix

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Instalados en la población alpina de Chamonix, punto neurálgico para intentar alcanzar la cima del Mont Blanc, la expedición Ralons Sport Gran Canaria con la nadadora Thaïs Henríquez como protagonista inicia las sesiones de aclimatación y entrenamiento en el glaciar Le Mer du Glacié.

Chamonix dio ayer la bienvenida a los montañeros canarios con un bofetón térmico y un paisaje apocalípico de roca, nieve y hielo. Población francesa de unos 10.000 habitantes situada en un valle de los Alpes occidentales, cerca de las fronteras suiza e italiana, es la cuna del montañismo. Para ver el azul del cielo hay que doblar la cabeza hacia atrás y mirar siempre hacia arriba. A los lados, como guardianes, se levantan las moles de granito del macizo del Mont Blanc: 28 cumbres que superan los 4.000 metros de altura. 4.808 metros en el caso de la cima a conquistar.
El plan para intentar alcanzar la cima del Mont Blanc la próxima semana exige largas sesiones de entrenamiento previo sobre el terreno. Tras llegar ayer al barrio de Le Tour, a 15 minutos del punto de partida alpino Chamonix, los montañeros guiados por Javier Cruz se trasladarán a más 2.000 metros para calzarse los crampones en el Glaciar Le Mer du Glacié. El mar de hielo francés supondrá una buena primera piedra de toque como adaptación a la alta montaña, pues la marcha encordada requerirá crampones y piolets.
Tras bajar al glaciar en una travesía de una media hora se alcanzará el hielo, donde Henríquez tendrá un primer contacto con la superficie que también se encontrará de camino a la cima más alta de la Europa occidental.

La Mer de Glace se encuentra en las laderas norte del macizo del Mont Blanc. Con 7 kilómetros de largo y 200 metros de profundidad, es el glaciar más largo de Francia. Se origina tras la confluencia del glaciar de Géant, glaciar de Lechaud y Cascada de Talèfre, al norte del Mont Tacul, y desciende hasta los 1.400 metros en dirección norte-noroeste entre la Aiguille du Moine al Este y Trélaporte al Oeste.
«Aunque no entrañará un gran esfuerzo físico, el recorrido por el glaciar servirá para coger confianza sobre el hielo. Thaïs no está habituada a caminar con crampones, por lo que este entrenamiento servirá para que coja soltura y domine la técnica. Será importante de cara al gran objetivo de la expedición», reconoce Javier Cruz, jefe de la expedición grancanaria.