Las Palmas de Gran Canaria

La desproporción en la ayuda a domicilio, bajo lupa

03/02/2017

El Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Canarias ha requerido al Ayuntamiento para que elabore un informe sobre la adjudicación a Clece del servicio de ayuda a domicilio, recurrido por Ralons y Asidma. El órgano especializado trata de identificar «qué ofertas se encontraban incursas en presunción de ser anormales o desproporcionadas».

Dos fueron las empresas que recurrieron la adjudicación a Clece del servicio de ayuda a domicilio: Ralons, por un lado, que es la actual adjudicataria; y Asidma, por otro, como otra de las nueve empresas que participaron en el concurso público. Sin embargo, de momento el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de la Comunidad Autónoma de Canarias -un órgano especializado en la revisión de procedimientos de contratación- solo se ha posicionado respecto al que presentó Ralons. En un escrito remitido al Ayuntamiento, el tribunal exige al Consistorio que emita un informe en el que se deberá aclarar si alguna de las ofertas «se encontraban incursas en presunción de ser anormales o desproporcionadas».

Hay que recordar que tanto Ralons como Asidma, aunque también Eulen, presentaron quejas en el Ayuntamiento durante la tramitación del concurso al detectar ofertas desproporcionadas o temerarias en las propuestas de algunas de sus competidoras, tanto en lo referido a las mejoras en la prestación del servicio -por número de horas de limpieza de choque y podología, así como en el plazo para iniciar la prestación de la asistencia-, como en la oferta económica, que representaba el 80% de la puntuación para adjudicar la ayuda a domicilio.

Las ofertas mostraron grandes diferencias. Así, Clece ofertó 100.000 horas de limpieza de choque frente a las 15.000 de media que propusieron el resto de las aspirantes.

Sin embargo, ya en su momento el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria desestimó estas quejas contra la adjudicación por entender que como el pliego de condiciones no definió la temeridad respecto a las mejoras, este criterio no resultaba de aplicación en este caso.

De hecho, ante este escenario de indefinición de propuestas temerarias, los letrados municipales propusieron al Ayuntamiento que exigiera el cumplimiento del máximo de horas ofertadas, lo que debería hacerse bien ampliando el segmento de usuarios del servicio de ayuda a domicilio, bien ofreciendo una asistencia más intensa o frecuente a los actuales usuarios.

Tras ser desechadas sus quejas por parte del Consistorio capitalino, dos de las nueve empresas -Ralons y Asidma- decidieron presentar un recurso especial en materia de contratación.