Las Palmas de Gran Canaria

La adjudicación de la ayuda a domicilio fue correcta

El Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Canarias ha desestimado los recursos presentados por las empresas Ralons y Asidma-Icot-Instituto Insular de Rehabilitación contra la adjudicación a Clece del servicio de ayuda a domicilio. La resolución, contra la que cabe recurso, da la razón al Ayuntamiento.

La resolución del Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de la Comunidad Autónoma de Canarias sacará el servicio de ayuda a domicilio de la prestación en precario en que se encuentra desde marzo de 2016. En el plazo de una semana, según los cálculos adelantados por el portavoz de LPGC Puede en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Javier Doreste, se podrá formalizar el contrato con la nueva adjudicataria, la empresa Clece.

Esta sociedad resultó ganadora en el concurso convocado por el Ayuntamiento y resuelto a principios de septiembre, si bien un largo proceso de alegaciones primero por parte de otras concurrentes (Ralons, Eulen y Asidma) y luego, tras su desestimación por parte del Ayuntamiento, dos recursos ante el citado tribunal administrativo por parte de Ralons y Asidma, habían impedido formalizar la contratación de Clece. La resolución, conocida este miércoles, desbloquea esta situación porque además de desestimar los recursos de Ralons y Asidma, levanta la suspensión cautelar que pesaba sobre la contratación.

Las dos empresas recurrentes habían alegado que Clece había presentado una oferta desproporcionada e irrealizable, al comprometerse a acometer unas 100.000 horas en atenciones de carácter doméstico (limpieza de choque) cuando la media de todos los concurrentes fue de 29.000 horas; y a ofrecer 30.000 horas de podología, cuando la media fue de 15.995 horas, si bien hay que aclarar que en este apartado la oferta de Clece fue superada por la de Sar Quavitae (40.000 horas).

Al respecto, el tribunal autonómico recoge el argumento de los técnicos municipales de que no se puede aplicar la desproporcionalidad en las mejoras presentadas por las empresas, sino tan solo en el apartado económico, cosa que no ocurre en este caso. Y como nada se decía al respecto en el pliego, no se puede descalificar la oferta, sino tan solo exigir su cumplimiento en beneficio de los usuarios del servicio de ayuda a domicilio.

«Con base en el principio de discrecionalidad técnica de la administración, los informes están dotados de una presunción de acierto y veracidad por la cualificación técnica de quienes los emiten y sólo cabe frente a ellos una prueba suficiente de que son manifiestamente erróneos o se han dictado en clara discriminación de los licitadores», recoge la resolución del tribunal, que concluye que estos extremos no se han demostrado en este caso.

Por todo ello, el tribunal administrativo de la comunidad autónoma sentencia que «la oferta de Clece es válida, admisible y valorable».