Jiménez lleva su crítica social del muro al lienzo

La explotación laboral, la banalidad que impregna las relaciones sociales o la falta de creencias firmes son algunos de los aspectos que Ayoze Jiménez aborda en la exposición El profeta está de viaje. Un proyecto pictórico en el que el artista grancanario usa el lenguaje del arte urbano para transmitir su visión del mundo  y lanzarla de forma provocativa al público.

La galería de Saro León acoge la primera exposición individual en Gran Canaria de este pintor afincado en Tenerife.
Ayoze Jiménez (Las Palmas de Gran Canaria, 1978) es un artista surgido de la Facultad de Bellas Artes de La Laguna y curtido en la calle. Por eso, lo mismo usa spray y rodillo sobre muros que acrílicos y carboncillos sobre lienzo.

El creador se presenta por primera vez en su isla natal de la mano de Saro León con un proyecto en el que se autorretrata a sí mismo con  el rostro oculto por una capucha o con máscaras de pollo, cerdo y oso que emplea en función del tipo de mensaje que quiere transmitir. «Uso las caretas para mostrar una actitud inestable. Por ejemplo, el pollo lo que pretende, sobre todo, es joder», comenta acerca de las figuras humanas que aparecen en estas obras donde explora, principalmente, la gestualidad corporal, reforzada por mensajes directos y textuales. De hecho, Jiménez exhibe 28 pinturas sobre papel donde secuencia los movimientos de cuatro acciones distintas, como si se trataran de performances segmentadas.

El autor convierte los lienzos en muros donde actúa, en calidad de grafitero, de una forma tan poética como agresiva. Incluso retando al espectador de forma directa, a veces dándole la espalda y otras, plantándole cara. Esto ocurre en uno de  sus cuadros repleto de un texto repetitivo y colorista donde, pidiendo disculpas previamente, manda literalmente «a la mierda» a los espectadores. Con esta pequeña broma, el artista intenta revertir el papel del público que juzga de forma automática al autor cuando se sitúa frente a una de sus obras.

Y es que, en su opinión, no puede haber un consenso sin una confrontación previa. Por eso, una de sus piezas incide directamente en este asunto; El equilibrio del terror, un miedo paralizante que ayuda a las  distintas partes a mantener una actitud pacífica basada en una amenaza mutua. «Debería haber consenso y confrontación, pero todos formamos parte del engranaje. Al final, los de arriba gestionan el poder», comenta acerca de los frenos  de estas dinámicas dialécticas y transformadoras.

Las personalidades construidas en base a las apariencias con el fin de socializar, la falta de creencias  o la vida laboral y casi carcelaria que propicia el capitalismo exacerbado son algunas de las cuestiones que aparecen en esta serie surgida de una crisis personal «ante una sociedad que no me gusta», comenta Jiménez, que también cuestiona el aurea de superioridad  en la que se envuelven los creadores. «El esfuerzo de un artista es igual al de un panadero. Es un trabajo. Pensar que el creador está en un estadio superior y que no todo el mundo puede dar con las claves de tu obra es una banalidad», sostiene el artista que admira profundamente a Banksy. «Las galerías y los museos más importantes le besan el culo. Sus raíces son el lenguaje callejero y su obra no nació con un sentido comercial. Su éxito –añade– surgió de su sudor».

FICHA DE LA EXPOSICIÓN

QuéEl profeta está de viaje, exposición de pintura sobre papel y lienzo de Ayoze Jiménez. 
Dónde.  En la galería Saro León, en la calle Villavicencio número 16, de Las Palmas de Gran Canaria.
Cuándo. Estará abierta hasta el 13 de marzo. Visitable de lunes a viernes, en horario de 11.00 a 14.00 horas y de 18.00 a 21.00 horas.