Fútbol: UD Las Palmas

Herrera: "Llevaré toda la vida conmigo ese ascenso"

21/06/2016

Resucitó al equipo tras el golpe mortal del ‘cordobazo’ y logró devolverlo a Primera después de 13 temporadas vagando por los suburbios del fútbol español. Un año después, aunque aún se emociona recordando el día en el que se consiguió el objetivo, repasa la trayectoria de su UD.

- Se cumple justo un año del ascenso de la Unión Deportiva a Primera División, donde usted fue uno de los grandes protagonistas. ¿Qué se le pasa por la cabeza en una fecha tan señalada?

- Recuerdos muy gratos. Además, se han encargado desde Las Palmas de recordármelo, pues he recibido un montón de mensajes y llamadas en ese sentido. Algunas han sido muy emotivas, por lo tanto lo vivo como un recuerdo muy feliz. Será algo que llevaré toda la vida conmigo.

- ¿Cómo fue para ustede ese emotivo 21 de junio?

- Curiosamente viví ese día con muchísima tranquilidad. Hace unos días también recordaba un ascenso del Badajoz, que subimos de Segunda B a Segunda y yo era un entrenador muy joven. Era muy parecido, porque si ganábamos el último partido en casa, lográbamos el objetivo.  Y comparando los dos días, se asemejan mucho mis sensaciones el día de ambos partidos, porque era una tranquilidad absoluta y una confianza absoluta en que lo íbamos a conseguir. No fue un día de nervios como sucede en otras ocasiones.

- Ese partido tenía el condicionante, además, de lo sucedido el año anterior con el Córdoba…

- Estoy de acuerdo. Los propios jugadores, que habían tenido la experiencia anterior, ellos mismos transmitían esa tranquilidad. Fue un partido en el que iba pasando el tiempo y nosotros seguíamos dominando la situación sin esa prisa loca que a veces te entra y que te impide jugar con la cabeza fría. Estábamos muy maduros, muy seguros. Me siento muy orgulloso de cómo lo afrontaron.

- En su momento, justo tras concluir el partido, usted dijo que este ascenso había sido mejor que la Liga de Campeones que ganó con el Liverpool.

- Sí, efectivamente. Porque fue un año muy difícil. El equipo venía de una situación límite, en la que se perdió. Luego estuvimos media temporada líderes y luego no es que quedáramos segundos o terceros, sino que quedamos quintos. Entonces todas estas situaciones requirieron del saber hacer de todos, porque todos pusimos de nuestra parte para solucionarlo. Al final, cuando se consigue, como había vivido esos momentos tan duros, pues da lugar a que hiciera esa valoración y es que uno le da mucho más valor a las cosas que le cuesta tanto conseguir.

- ¿Cuál cree que fue el momento clave de la temporada?

- Tras el partido en Leganés, que faltarían unas ocho jornadas, que fue un encuentro muy convulso, fue como un juramento entre todos y ya no se volvió a perder. El equipo volvió a ser el de la primera vuelta y a mí me dio la seguridad de que se iba a conseguir el objetivo.

- Durante una temporada hay miles de recuerdos y momentos, pero, ¿con qué se queda?

- Seguramente el momento final, porque no estuvimos tranquilos hasta el último segundo. Recuerdo que hubo una situación en la que Casto salió con la pelota y hubo una falta al borde del área y ya acabando el choque otra falta lateral que ellos colgaron. Y era como si todo el mundo estuviera recordando lo del Córdoba, lo notaba en el ambiente. Por eso, hasta que no despejamos ese balón y yo vi que el árbitro pitaba el final, no respiré. Ese momento, quizás, fue el más emotivo.

Felicita a Quique Setién.
A pesar de dejar de ser entrenador de la UD en las primeras jornadas, Paco Herrera confesó que sigue siendo un aficionado más del equipo. «No he podido ver ningún partido de Las Palmas esta temporada porque me ponía muy nervioso. Cuando estoy en el campo, suelo estar tranquilo, pero  por la televisión, la gente no se imagina como me ponía. Porque lógicamente también quería hacer fuerza, pues yo me sentía parte de esto y mi deseo absoluto era que se consiguiera. Afortunadamente se logró con holgura, así que estoy muy feliz por ello. Quiero aprovechar la oportunidad para felicitar a todo el mundo, en especial a Quique Setién, que creo que ha hecho un gran trabajo para recuperar a la gente, cuando estaban un poco tocados. Por lo que sé, se ha hecho un gran fútbol, así que lo que me corresponde es darle la enhorabuena de la manera más efusiva a mi compañero, pues para mí también es una gran alegría ver que la Unión Deportiva continúa en Primera. Que nadie tenga ninguna duda de que mi corazón sigue teniendo un color amarillo. Fundamentalmente, por la gente», reconoció el técnico catalán, ahora en el Valladolid, que habló también sobre el cariño que le da la gente en la Isla. «Yo pensé que los tres años que estuve en Vigo iban a hacer que en cualquier otro sitio que fuera, pues todo quedara un poco diluido, pero es que en Las Palmas el cariño que la afición me ha demostrado, antes y después, es incomparable. Por lo tanto, no es que tenga un trocito de corazón con la UD, es que tengo un gran trozo. El año que viene volveré otra vez a ver los partidos del equipo con mi camiseta amarilla».