Germán López: "Tocaremos un ‘Silencio Roto’ más íntimo"

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO

El timplista grancanario presenta el jueves, a las 20.30 en el Guiniguada, su trabajo Silencio Roto con la compañía de Andreas Prittwitz, Antonio Toledo, Jaime del Pino y Luis Morera.

-Tras más de un año y medio con el trabajo Silencio Roto en la calle, ¿qué balance hace del mismo? R. En lo personal y musical, ha superado con creces las expectativas. Tanto la grabación, conocer a los músicos, la puesta en práctica, la aceptación a nivel de ventas... ha sido muy positiva. Me esperaba haber tenido más conciertos y no tener que esperar un año y medio para tocar en mi ciudad, pero sabemos como está la situación para acceder a los recintos. Hemos estado en casi todas las islas, en el Café Central de Madrid, conciertos en la Península, todas cosas muy positivas, sobre todo por la gente que he conocido como a los músicos y a mucha gente que se nos ha acercado para interesarse en el trabajo.

-¿En qué ha evolucionado Germán López? R. Pues he tenido la oportunidad de aprender gracias a muchas experiencias durante este tiempo. Tocar con músicos interesantes, de los que se aprende una barbaridad con su experiencia y sabiduría... Eso me hace evolucionar como persona y como músico. También he trabajado con Toyoto Millares en su proyecto, colaborado con Mestisay, en la gala de elección de la Reina del Carnaval, etc... Muchas experiencias que me han ayudado a aprender mucho en todos los sentidos.

-¿Este Silencio Roto que presenta en el Guiniguada, es el mismo que mostró en el auditorio de Teror, o ha evolucionado? R. Ha cambiado muchísimo. De hecho, no tiene nada que ver. El material es el mismo en su base, pero en Teror se respetó fielmente la grabación y en este caso, vamos a hacer una adaptación más acústica con guitarra -que no está en el disco- y de la mano de Antonio Toledo, un músico espectacular que ha tocado con muchos grandes del panorama nacional. También viene Andreas Prittwitz y Jaime del Pino en el bajo. Por supuesto, sin olvidar a Luis Morera como invitado especial para enriquecer con su voz este concepto instrumental que impera en Silencio Roto. Es más íntimo ya que la sonoridad es serena y me parece muy interesante tocar sin percusión.

-¿Se queda con mal sabor de boca al no haber podido tocar más en este periodo de tiempo? R. Con el disco podrían haber ocurrido muchas más cosas ya que hemos facilitado el tocar por nuestra parte y por eso hicimos este formato acústico. También aportamos facilidades técnicas y, a pesar de esto, sólo hemos actuado en Teror y ocho conciertos más sin poder visitar Fuerteventura y La Palma, por ejemplo. Con la calidad de los músicos que tenemos, son pocos los conciertos, pero estoy muy contento independientemente de estas circunstancias. El cariño que la gente ha dado a este proyecto ha sido enorme y un estímulo. Hay dificultades para trabajar por la falta de dinero, pero luego ves como todas las salas están llenas con proyectos de fuera mucho más costosos y esto te enfada un poco, pero a pesar de este dato, he decidido estar contento porque admiro a los músicos con los que trabajo y me quedo con esa sensación.

-¿Qué tal por Café Central de Madrid? R. La segunda experiencia en este sitio ha sido de lo más emocionante que me ha ocurrido en el terreno profesional. Tocar siete días seguidos es increíble y, sobre todo, viendo como vamos creciendo entre todos los componentes. Tener a la gente tan cerca... es todo más visceral y la experiencia fue emocionante. Había gente que no conocía el instrumento y quedó maravillada al ver versiones de Sting, Eric Clapton o Bob Marley, mostrando las enormes posibilidades del timple. Se me acabaron incluso los discos y eso es una muestra clara del interés que mostró la gente por este trabajo. Disfrutamos como nunca los conciertos.

-Usted ha seguido la herencia de su maestro, José Antonio Ramos, innovando y dando otro aire al instrumento tradicional del Archipiélago, pero sin perder las raíces. Incluso, en sus conciertos, suele interpretar temas folclóricos. ¿Es compatible la tradición con la innovación? R. Sin lugar a dudas. Creo que es compatible y hasta necesaria porque hay que partir de lo que tenemos. El instrumento se mueve bien en la música tradicional y a mí me supone un reto probar cosas nuevas y por eso que me motiva la composición y experimentar. Me gustan los conciertos con temas tradicionales para que la gente conozca como es el timple en su esencia, pero también acercándolo a otras tendencias. Es un privilegio hacerlo.

-¿Qué nuevos proyectos está preparando? R. Estamos a punto de sacar un disco nuevo con el guitarrista grancanario Yul Ballesteros que se llama Something Stupid que ha sido grabado íntegramente a dúo. Está formado por versiones de temas muy conocidos, sin composiciones propias y llevando canciones pop a este formato. Me pareció bastante interesante acercar este estilo al timple acompañado de Yul y en breve estará en el mercado. También empezaré a colaborar con Mestisay en Atlántico Radio, además de seguir generando y componiendo para poder grabar más cosas el año que viene. Estoy muy volcado en esta profesión que tanto me gusta.

-Imagino que el haberse tomado un año sabático como profesor, ha supuesto un espaldarazo a su carrera musical. R. Ha sido una decisión personal más que profesional. Tomé un año de licencia por estudios en la docencia y no lo he hecho porque tenga muchos conciertos y vaya sobrado, todo lo contrario. Lo decidí para poder levantarme por la mañana para componer y estudiar y estar disponible a todo lo que salga y sin cobrar un sueldo fijo. Me arriesgué a no tener ingresos durante un año, pero quiero aprovecharlo para ser músico. También sigo dando clases de timple en la escuela de José Antonio Ramos.

-¿Qué opinión tiene al respecto de los recortes anunciado en los presupuestos para Cultura? R. Me parece una situación lamentable. Una vez más es Cultura la sacrificada. De todas formas, siempre ha habido crisis para muchos músicos, aunque no todos la notan. Lo hemos pasado mal y los que siempre han estado cerca de las subvenciones y trapiches con el Gobierno canario, son los que temen que todo llegue a su fin. A mí me ha costado mucho mientras que hay dos o tres que están constantemente viajando por el mundo. No estamos en igualdad de condiciones. Tenemos que ser más creativos y arriesgarnos a perder. Tal y como está la situación, todos los serán a taquilla, cobrando sólo por las entradas y dejando a un lado las actuaciones gratuitas.

-En estos días ha saltado la polémica entre dos compañeros timplistas, Benito Cabrera y Totoyo Millares. ¿Qué opinión tiene al respecto? R. Como ciudadano, la sensación que se me queda es negativa y de tristeza porque no es bueno que ocurran estas cosas y que existan enfrentamientos. Pero si aquellas cosas que se escriben se pueden demostrar, está claro que la ciudadanía tiene derecho a conocerlas. Si se dicen con argumentos, me parece maravilloso, pero no me parece saludable entrar en descalificaciones profesionales.