Fumar adelanta cuatro cinco años la menopausia

CANARIAS7

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el número de mujeres fumadoras se triplicará en la próxima generación superando los 500 millones.

Conocidas son ya las consecuencias del tabaco a la hora de incrementar el riesgo de padecer enfermedades respiratorias, cardiovasculares o cáncer, “pero además, la mujer debe saber que fumar provoca peor calidad ovocitaria, lo que a su vez redunda en peor calidad embrionaria y, por tanto, disminuye la fertilidad", explica el doctor José Luis Neyro, experto ginecólogo del Hospital de Cruces .

"Asimismo, fumar adelanta la edad de la menopausia en cuatro o cinco años y motiva la disminución de estrógenos, lo que también provoca atrofia genital”, agrega Neyro, coordinador por octavo año del Curso de Formación Continuada en Climaterio y Menopausia, que la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) en Bilbao. Al igual que el tabaco daña la salud de los hombres también lo hace en las mujeres y como explica el doctor Neyro, “los ginecólogos, como médicos de cabecera de la mujer, debemos tomar conciencia de este problema para a su vez hacer consciente a la mujer de los riesgos que implica para su salud el consumo de tabaco”. Entre los muchos efectos dañinos que produce el tabaco hay varios que afectan de manera específica a la mujer. El sólo hecho de que fumar incremente el riesgo de padecer menopausia precoz aumenta a su vez el riesgo de padecer osteoporosis, entre otras complicaciones. “Al mismo tiempo, el hábito tabáquico provoca arterosclerosis, lo que conlleva una disminución del flujo sanguíneo, que en la mujer aumenta el riesgo de sequedad vaginal y atrofia genital”, apunta el doctor Neyro. Por otro lado, señala este experto, “estudios estadísticos epidemiológicos demuestran que las fumadoras tienen un 2,5% veces más riesgo de padecer cáncer de cuello de útero”. Sin embargo, la falta de conciencia de riesgo unido al miedo a subir de peso y el convencimiento de que los cigarrillos ‘light’ son menos dañinos son algunos de los motivos que mantienen a la mujer en el hábito y dificulta su abandono. La mayoría de las mujeres, un 95%, que sufren cáncer de cérvix nunca se ha hecho una citología, un dato que como señala el doctor Neyro, “es alarmante y ante el que debe plantearse la necesidad de establecer, como ya se ha hecho en otros países de nuestro entorno geográfico, un cribado poblacional al igual que ya se está haciendo con excelentes resultados en cáncer de mama en nuestro país”. A este respecto, el doctor Neyro destaca el valor de las citologías, que es “el patrón de oro” en la detección de esta enfermedad, aunque también cree que la aprobación de la vacuna vendría a completar la estrategia para la prevención de este cáncer. En los últimos años el cambio en los hábitos sexuales de las españolas ha favorecido su expansión. El doctor Neyro señala que, al adelantarse la edad de las primeras relaciones sexuales (de los 22 a los 18 años), el número de compañeros sexuales de media a lo largo de su vida ha aumentado.

“Si tenemos en cuenta que, es la enfermedad de transmisión sexual más frecuente en la mujer y que, además, el tratamiento del cáncer de cérvix puede conllevar, no sólo radioterapia y quimioterapia sino también histerectomía o extirpación del útero, parece conveniente actuar para prevenir o detectar a tiempo su aparición”, explica el doctor Neyro.