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«Franco durmió en la finca»

«Franco durmió en la finca»

Jueves, 1 de enero 1970

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Mucho antes de que la finca de San Rafael llenara de titulares los periódicos y pisara los juzgados era un vergel agrícola que dio de comer a La Higuera Canaria o Caserones. Manuel Amador y Carmelo Martel custodian en su memoria aquella otra imagen y se confiesan desolados ante el abandono que este viernes presenta. Fue tan importante que entre sus paredes durmió Franco.

Sí señor, el general Franco estuvo y durmió en la finca, él y don Jesús eran buenos amigos». Carmelo se refiere al coronel Jesús Ferrer Jimeno, un valenciano que se casó con una hija del dueño de la finca, Carmen Rodríguez González. Fue toda una autoridad en la provincia. Franco lo nombró gobernador civil de Las Palmas horas antes de salir para Marruecos para dar el golpe militar del 36 y luego se acordó de él otra vez para designarlo alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, de 1940 a 1942. Antes ya lo había sido de Salamanca, en plena guerra, como apunta Juan José Laforet, cronista oficial de Gran Canaria. «Era un hombre rígido, muy recto, pero cumplidor, muy puntual», recuerda Carmelo Martel.

Lo cierto es que si don Jesús levantara la cabeza se moriría de pena en cuanto viese el estado de abandono en el que está sumida la finca, que empezó su deterioro cuando el Ayuntamiento la adquirió en 2004 tras una controvertida permuta, hoy anulada. «Allí se plantaba todo lo que se pedía por boca», rememora Martel, que llegó a plantar media finca a medias con los dueños. «Lo que más había eran naranjeros y plataneras», apunta Amador. Eran tiempos en que las naranjas de San Rafael, que los vecinos conocían por Barranco Seco, se exportaban incluso a Inglaterra. De todo aquello sólo quedan recuerdos y 141.000 metros cuadrados repletos de cadenas de cultivo plagadas de matos secos. «Los árboles están tan secos que ya sólo se puede arrancarlos».

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