Fútbol

El sueño chino de Víctor Afonso

El fútbol chino está en auge, a base de pagar cantidades estratosféricas para traerse a su país a estrellas que brillan en los principales equipos de Europa, el país asiático se está situando en primera línea del escaparate balompédico mundial. «Pero no todo es dinero», avisa Víctor Afonso, quien el mes pasado viajó hasta allí para asesorar y guiar al Tianjin Quanjian.

Se trata de uno de los equipos que forman la Superliga y que ha saltado a la fama en los últimos tiempos ya no solo por su  ascenso a la máxima categoría, sino por ser uno de los equipos que más fuertes están apostando por este crecimiento. Con una leyenda como Fabio Cannavaro al frente, el Quanjian firmó recientemente a Axel Witsel, codiciado mediocentro belga, por más de 30 millones de euros. La Superliga ya es la tercera competición que más dinero gasta en incorporaciones solo superado por la Liga y la Premier. Pero algunos equipos como el Quanjian se han dado cuenta de que sin una estructura detrás, todo queda en fuegos artificiales. Los dirigentes del equipo de la ciudad de Tianjin acudieron al exfutbolista amarillo para que ejerciera de asesor y dotase al conjunto de un organigrama y cierto sentido a su estructura. «Nos invitaron 14 días para verlo todo y presentarles nuestro proyecto. Ellos quieren hacer una estructura desde el segundo equipo hacia abajo. Nuestra idea es enseñarles lo que tenemos en Canarias, en España», explica Víctor Afonso, quien viajó con sus hombres de confianza, José Luis Padrón y Moisés Trujillo.

«Fue una experiencia muy enriquecedora porque ves el fútbol desde una perspectiva diferente a la que estamos acostumbrados, me ayudó a abrir la mente. Lo cierto que en comparación con España están a años luz, pero comprendí que este deporte traspasa fronteras. Tienen mucho dinero, se habla de fichajes pero se han dado cuenta que lo importante para lograr un buen equipo es tener una cantera y una estructura que funcionen bien», explica el técnico. «El Guangzhou Evergrande, actual campeón de la Superliga, es el ejemplo. Empezó apostar por esa filosofía hace dos o tres años y ahora tienen a unos 2.000 niños en su escuela», razona. Los grandes equipo intentan empezar por arriba, con grandes fichajes y demás, pero lo importante es empezar desde abajo y ya se están dando cuenta. China tarde o temprano terminará alcanzando el nivel de Europa», vaticina el preparador.

La experiencia y buen hacer de Víctor en filiales de equipos importantes de España como Las Palmas          -donde le llevó a completar el mejor curso de su historia- o el Atlético hicieron que el Tianjin se fijara en él y apostasen por sus conocimientos, aunque probablemente también manejarán otras propuestas. «Nosotros les mandamos todo nuestro trabajo y ellos cuando vieron que había estado ligado a uno de los equipos de moda de España como es la UD y en el Atlético de Madrid, que es conocido en todo el mundo, pues les interesó mucho. Pero entiendo que, aparte de nosotros, ellos tendrán otras opciones. Nosotros les explicamos como trabajamos aquí, la forma que tenemos por hacer mejorar a los chicos, formarles y sacarles rendimiento. Lo que nosotros haríamos si nos firmaban. Ahora estamos pendientes de que nos den una respuesta», se sincera Afonso, aunque no esconde que le entusiasma la posibilidad. «Sería una manera de aportar mi granito de arena, ayudarles a crecer a la vez que yo aprendo de ellos. Una forma muy enriquecedora de seguir involucrado al fútbol», argumenta un Víctor Afonso que aspira a llevar la manera de entender, practicar y tratar el fútbol en la Isla a uno de las mayores superpotencias mundiales, un reto que lejos de asustarle, espera con ansia que pueda darse.