El sector cultural tiembla

26/10/2011

Ante la posibilidad de que el Gobierno de Canarias reduzca su aportación para Cultura el próximo año en un 65%, una parte significativa del sector cultural de las Islas ha comenzado a movilizarse, con la intención de que el Ejecutivo no adopte finalmente esta medida y que no figure en los presupuestos que presenta el viernes.

Una parte considerable (puede que hasta mayoritaria) del sector cultural del Archipiélago no está dispuesto a que el Gobierno de Canarias reduzca en un 65% su presupuesto para el sector durante el próximo ejercicio. Por ello, ha comenzado con un plan de acciones a contrarreloj para que el Ejecutivo que preside Paulino Rivero no incluya esta medida en los presupuestos que presentará este viernes en el Parlamento de Canarias.

En Gran Canaria y en Tenerife, donde se han celebrado sendas reuniones, se ha puesto en marcha unos gabinetes de crisis que hoy harán público un comunicado en el que se refleja el tajante rechazo a esta idea que baraja el Gobierno de Canarias, que ha sido confirmada por Alberto Delgado, viceconsejero de Cultura del propio Gobierno.
La sala de prensa de la sede de Cultura en Red en la capital grancanaria (edificio Woermann) acogió ayer la segunda reunión de los representantes de empresas, asociaciones y colectivos culturales, con el fin de estudiar qué medidas adoptar. El lunes se celebró una similar en la capital tinerfeña.

La reunión arrancó con una breve intervención de Alberto Delgado. El viceconsejero confirmó que el Gobierno le comunicó, a finales de la pasada semana, su intención, y que antes del viernes él tiene previsto reunirse con la consejera, Inés Rojas y el presidente, Paulino Rivero, para intentar frenar este importante recorte, que pone en peligro la mayor parte de los proyectos culturales de esta institución. Aseguró que, de confirmarse este recorte, la aportación presupuestaria para cultura desciende del 0,8% del total a un pírrico 0,3%. Después, abandonó la sala para que los presentes «debatieran» sobre esta próxima realidad, según explica a este periódico uno de los agentes culturales presentes en el encuentro y que prefiere que se omita su nombre.

La tormenta de ideas, opiniones, datos y propuestas que aparecieron en la reunión, que superó las dos horas, llevaron a varias conclusiones. Según los presentes: si el recorte se confirma en un 65%, peligran 18.000 puestos de trabajo en el Archipiélago; el gasto en cultura es una inversión, no una subvención; la industria cultural en las Islas paga en torno a los 30 millones de euros en impuestos cada año, cifra muy superior a la inversión en cultural del Ejecutivo; la política cultural no puede desaparecer; por cada euro que se invierte en cultura, se generan 12 euros, etcétera.
La idea unánime es que si se ejecuta el recorte anunciado por Alberto Delgado, «la actividad cultural en las Islas se reducirá al mínimo», lo que provocará la eliminación de puestos de trabajo directos e indirectos, a la vez que generará un empobrecimiento cultural.

Uno de los empresarios culturales presentes, que también prefiere mantener su anonimato, hizo en la tarde de ayer a este periódico una reflexión significativa sobre la reunión. «Allí no se habló de cultura. Al menos, de lo que yo entiendo que es la cultura. Sólo se habló de dinero».

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