El PSOE se aferra al «resistimos»

B. Hernández
B. HERNÁNDEZ

La coalición PSOE-NC es, tras las elecciones generales celebradas el pasado domingo, la tercera fuerza política en Gran Canaria, la tercera en la provincia de Las Palmas y la tercera en la Comunidad Autónoma de Canarias. En todas las circunscripciones perdió votos respecto a los comicios de 2011. Aún así, las explicaciones oficiales de la dirección regional socialista se agarraban ayer al «resistimos» para valorar los resultados obtenidos y a la teoría de que el «relativo fracaso» en realidad fue atenuado por la alianza con los nacionalistas.

El Partido Socialista cuenta hoy en Canarias con 218.241 apoyos -el 21,99% de los votos emitidos-, lo que le sitúa como la tercera fuerza, después del Partido Popular y Podemos. Esto significa que ha perdido, respecto a la anterior convocatoria, casi 13.000 votos -el 3%- que lo mantenían en aquella ocasión en segunda posición. En la provincia de Las Palmas, el PSOE sólo se mantiene como segunda opción en Lanzarote detrás de Podemos -aunque también pierde apoyos-, mientras que en Fuerteventura y Gran Canaria pasa a ser tercera.

Sin embargo, la lectura de miembros de la cúpula socialista indica que «no se pueden extrapolar los resultados» entre las dos elecciones generales, sobre todo porque es preciso atender a la aparición de Podemos y Ciudadanos. En cualquier caso, señalan que los votos que estas dos formaciones restaron a la coalición PSOE-NC, se suman a lo que también perdió por el voto en blanco y la participación. Por el contrario, en este balance de pérdidas y beneficios, entienden que el pacto entre socialistas y nacionalistas se vio favorecido por el arrastre de votos desde Coalición Canaria hacia Nueva Canarias.

Sí reconocen que las expectativas «eran altas» y que se contaba con el tercer diputado en Las Palmas, aunque a posteriori reconocen que la confluencia de PSOE con Nueva Canarias «lo único que podía hacer era afianzar resultados, no ganar». Por eso, consideran que «sin ser una victoria, hemos resistido. No es el hundimiento que podía haber sido» e insisten en que «finalmente no se produjeron unos resultados pésimos. Nos movemos en unos porcentajes de apoyo similares a la media nacional».

responsables. Ante este análisis, los socialistas descartan que a partir de ahora se abra un debate interno «contra los responsables» de esta alianza electoral con NC. Recuerdan al respecto que fue aprobada -por una amplísima mayoría- tanto por la ejecutiva regional como por el comité regional y después bendecida por Ferraz.

No hay, por tanto, «responsables individuales con nombres y apellidos a los que pedir cuentas», aunque advierten que «quien quiera revolver el patio, lo puede hacer de cualquier manera».

Concluye esta fuente que «peor hubiera sido si no hubieran confluido las dos fuerzas políticas» y relativiza el resultado porque con NC suma otro escaño el Partido Socialista. «En realidad, es un diputado del PSOE». Menos tibias eran ayer las reacciones entre los militantes del Partido Socialista, que hicieron oír su descontento ante un pacto que calificaron de «cantos de sirena» y que ha tenido detractores en las bases desde que se empezó a fraguar.