El PP gana sin mayoría

Loreto Gutiérrez
LORETO GUTIÉRREZ

El PP ganó ayer las elecciones pero sin mayoría para formar gobierno. El partido de Rajoy obtuvo más de seis puntos de ventaja sobre el PSOE, que se mantiene como segunda fuerza. Irrumpen en el Congreso Podemos, que se sitúa en tercer lugar con 69 diputados, y Ciudadanos, que consigue 40 escaños.

El Partido Popular se hizo ayer con la victoria electoral al ser la fuerza más votada, con 123 escaños 63 menos que en 2011 y el 28,71% de los votos, aunque se queda muy lejos de la mayoría absoluta que tenía en la anterior legislatura y sin capacidad de formar gobierno en solitario. El PSOE se mantiene como segunda fuerza con 90 diputados y un 22,01% de los votos, pero sufre también un considerable descenso respecto al resultado que obtuvo hace cuatro años y por primera vez se queda por debajo de los cien diputados.

Frente a la bajada de las formaciones que representan el bipartidismo, se confirma la entrada con fuerza en el Congreso de los dos partidos emergentes: Podemos, con un resultado de 69 escaños y un 20,65%, pasa de no tener representación a ser la tercera fuerza, mientras que Ciudadanos queda en cuarto lugar, con 40 diputados y el 13,93% de los votos, por debajo de las expectativas que le otorgaban las encuestas pero con un grupo parlamentario amplio que puede convertirse en decisivo en la configuración de las alianzas que la alta fragmentación de la Cámara, inédita hasta ahora, obliga a formar para garantizar la gobernabilidad.

En el caso de Podemos, los 69 escaños que le otorga el escrutinio definitivo son la suma de los que obtuvo la lista encabezada por Pablo Iglesias y de las diferentes formaciones que han logrado representación bajo el paraguas de la misma marca, En Comú Podem, Compromís y En Marea. Se da la circunstancia de que Podemos se queda solo a menos de 400.000 votos de diferencia del PSOE, aunque la distancia es mucho mayor al convertir los votos en escaños 21 menos para la formación violeta por la aplicación del sistema electoral.

Con una participación del 73,2%, más de cuatro puntos por encima de 2011, la suma de los dos grandes partidos que se han venido alternando en el poder durante los últimos treinta años se queda en torno al 50% de todos los votos, frente al 73% que sumaban en la anterior legislatura y al 84% que llegaron a sumar en las elecciones de 2004, cuando el bipartidismo obtuvo la mayor representación.

El PP, que daba por descontada la pérdida de apoyos por el desgaste de los últimos cuatro años, no alcanza el objetivo que se había propuesto de los 130 escaños para intentar configurar un Gobierno en minoría. Nunca antes en España el partido ganador había obtenido un porcentaje de apoyos tan bajo, que pone muy difícil a Mariano Rajoy la posibilidad de repetir como presidente del Ejecutivo otros cuatro años.

Por su parte, los socialistas caen hasta su suelo histórico, por debajo del resultado que obtuvo en 2011 la candidatura encabezada por Alfredo Pérez Rubalcaba, aunque entonces el PSOE no tuvo que competir con los partidos emergentes que ahora le han ganado terreno.

Al margen de las cuatro primeras fuerzas, las elecciones de ayer también han dado lugar a cambios en el reparto entre las formaciones minoritarias. En quinto lugar, a mucha distancia del cuarto puesto, se sitúa el Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) con 9 diputados y un 2,39% de los votos, seguida de Democracia y Libertad (DL) -la marca con la que el partido de Artur Mas concurrió a los comicios tras la ruptura de CiU- que obtiene 8 escaños con el 2,25% de las papeletas. El Partido Nacionalista Vasco (PNV) obtiene 6 diputados con el 1,2% de los votos, mientras que Bildu, con un 0,87% se queda solo con 2 escaños. Izquierda Unida-Unidad Popular pierde peso respecto a 2011 y ve reducida su representación a 2 diputados, con el 3,67% de los votos. La formación liderada por Alberto Garzón ve frustrado su objetivo de mantener el grupo parlamentario para intentar jugar un papel determinante en un Parlamento tan dividido. CC, que se presentó en solitario, obtiene 1 diputado frente a los dos que sacó en 2011 cuando iba en alianza con NC. En el nuevo Congreso no tendrá representación UPyD, que se queda fuera después de haber tenido grupo propio en la anterior legislatura.