El cielo se despeja desde La Palma

Rosa Rodríguez
ROSA RODRÍGUEZ

Tras los radares de Gran Canaria, Fuerteventura y del aeropuerto Tenerife Sur, la renovación tecnológica a la que Enaire está sometiendo a estos instrumentos llega a La Palma. El radar del aeropuerto de Mazo despejará el cielo para los aviones que vuelen en los 390.000 kilómetros cuadrados a los que da cobertura. Ha costado 1,5 millones de euros.

La seguridad de la navegación aérea siempre ha estado garantizada en Canarias, igual que la cobertura de su espacio aéreo gracias a los seis radares instalados en Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote, Fuerteventura y La Palma, pero su tecnología se está quedando obsoleta. Desde el año pasado Enaire, el gestor público de la navegación aérea en España, tiene en marcha un plan para cambiar el sistema monopulso con el que contaban por la denominada tecnología Modo S en la que están basan los nuevos radares. El nuevo radar del aeropuerto de Mazo, en La Palma, ha comenzado a operar desde este jueves con está nueva tecnología. El año pasado dieron este «salto tecnológico» los radares de los aeropuertos de Gando y Tenerife Sur, en marzo lo hizo el de Fuerteventura. Ahora, con la actualización del sistema del radar del aeropuerto de La Palma se logra dar «mejores prestaciones», lo que redunda en «una mejora de la calidad y la seguridad de la navegación aérea», según explicó este jueves Enrique Gismera, director de la Región Canarias de navegación aérea de Enaire. Con estos cuatro radares con tecnología de última generación «se eliminan ciertos errores que se daban con el sistema monopulso» y las transmisiones de datos desde la aeronave al radar se mejora, dotándolo así de más agilidad al permitir incluso interrogaciones selectivas. Esta «caja tecnológica» permitirá, según Gismera, asumir el tráfico aéreo actual y su evolución futura con total garantía, además de nuevos retos tecnológicos como la asunción de nuevas ruta. También avanzó el director de la Región Canarias de navegación aérea de Enaire que el próximo año comenzarán los trámites para de monopulso a Modo S el radar de Lanzarote, un «proceso lento» que, según avanzó, que culminará previsiblemente en 2018. El otro radar que quedaría por modernizar sería el de Taborno, el último que se instaló en Tenerife. Para este, reconoció Gismera, no hay un plazo previsto. El nuevo radar mejora la cobertura de Canarias, pero sobre todo en las islas occidentales, pues abarca 390.000 kilómetros cuadrados.